¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS A TODOS!!

¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS A TODOS!!
Hoy, 22 de marzo de 2015, "Mis lecturas" y yo, cumplimos nuestro segundo año compartiendo eso: lecturas; mejor decir, comentarios de lecturas.
En veinticuatro meses han pasado por esta "casa" 23.579 personas.
Y hoy, 22 de marzo de 2018, tres años después, nos han visitado un total de 62.545 lectores.

¡¡GRACIAS A TODOS!!

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Amor, Clarice Lispector

Título: AMOR*
Autora: Clarice LISPECTOR
Género: Relato breve
Editorial Palabras

* “Amor” fue publicado originalmente en el año 1960, y pertenece a la colección Laços de Familia


Relato no demasiado largo, de diez páginas, en el que el narrador (narradora en este caso), en tercera persona, nos cuenta la historia de Ana, la protagonista.
A pesar de tratarse de un narrador en tercera persona, esta voz narrativa lo que hace es canalizar, a su vez, la voz de la autora quien, más que contarnos la historia de Ana, una mujer casada, adulta, madre de dos hijos, quizá ya cercana a la cuarentena, lo que hace es transcribir los pensamientos de Clarice, es más, su propia vida. Es un fluir de conciencia en el que se entremezclan sensaciones, sentimientos recuerdos y deseos.
A la hora de mostrarnos al personaje femenino, Ana (la única que tiene nombre, la única importante en todo el relato, los demás son los actores secundarios de esta historia), la autora no la describe, sólo dice de ella: 
 “Ana prestaba a todo, tranquilamente, su mano pequeña y fuerte, su corriente de vida. Cierta hora de la tarde era la más peligrosa. A cierta hora de la tarde los árboles que ella había plantado se reían de ella. Cuando ya no precisaba más de su fuerza, se inquietaba. Sin embargo, se sentía más sólida que nunca, su cuerpo había engrosado un poco…”.
Con estos dos ínfimos detalles podemos imaginar a una mujer de mediana edad, no muy grande de estatura y algo gruesa. Lo que describe la autora es una “mujer-madre-ama-de-casa-esposa” tradicional y universal, la que todo el mundo conoce y, por tanto, no es preciso hacer una descripción detallada.
Los demás personajes, como pongo más arriba, son “extras”, seres que rodean a Ana, que no están ni siquiera descritos (salvo un poco el ciego, los hijos y el marido). Todos ellos son necesarios para que se vea el “crecimiento”, el “choque” de Ana con la vida: la real y la que ella se ha “inventado” en su hogar, sus vaivenes, sus miedos pero, alguno de ellos bien podría no estar.
La protagonista piensa que “… la vida podría ser hecha por la mano del hombre”, una utopía que ella imagina para no “ver” todo el mundo que la rodea, para no sentirlo, porque ella se ha “creado” una vida a su medida. En otro momento dice la autora: 
“Por caminos torcidos había venido a caer en un destino de mujer, con la sorpresa de caber en él como si ella lo hubiera inventado. El hombre con el que se había casado era un hombre de verdad, los hijos que habían tenido eran hijos de verdad. Su juventud anterior le parecía tan extraña como una enfermedad de vida. Había surgido de ella muy pronto para descubrir que también sin la felicidad se vivía: aboliéndola, había encontrado una legión de personas, antes invisibles, que vivían como quien trabaja con persistencia, continuidad, alegría. Lo que le había sucedido a Ana antes de tener su hogar ya estaba para siempre fuera de su alcance: era una exaltación perturbada a la que tantas veces había confundido con una insoportable felicidad. A cambio de eso, había creado algo al fin comprensible, una vida de adulto. Así lo había querido ella y así lo había escogido. Su precaución se reducía a cuidarse en la hora peligrosa de la tarde, cuando la casa estaba vacía y sin necesitar ya de ella, el sol alto, y cada miembro de la familia distribuido en sus ocupaciones”. 
Ana se ha “fabricado un destino de mujer”, es decir, lavar, tejer, preparar la comida, llevar una casa, hacer las compras, tener hijos, cuidar de los niños, del marido y amoldarse a todo ello renunciando a su vida anterior, a su juventud, a la felicidad.
La vida y el mundo de Ana están encapsulados, como el huevo, en esa fina cáscara en la que se mueve, en unos momentos se trata del tranvía, en otros su casa…
Desde el tranvía va a ras de suelo, sobre unos raíles que le llevan a un destino predeterminado, pero, en un momento no previsto, mira a través de la ventanilla el mundo, ese mundo al que ha renunciado, y esa cáscara en la que se esconde, se resquebraja, se rompe ante ella ante la visión de un hombre ciego que masca chicle. El tranvía, en esta ocasión, le ha llevado hacia otra vida, hacia otra concepción de la vida y del mundo, cuando mira al ciego, con curiosidad, “como se mira lo que no nos ve” es el desencadenante de esa vuelta hacia atrás, hacia esa juventud alegre, feliz, sin responsabilidades, aún no olvidada, pero sí apartada de forma voluntaria al haber sido cambiada por un mundo de adulta. El ciego le “devuelve la vista”.
Ese ciego que sonríe sin sonreír, porque masca chicle, le trae a la memoria antiguos anhelos y deseos, los que ella teme en esa hora incierta de la tarde, cuando se queda sola. Y el autobús arranca y sus compras se caen y desparraman por los suelos y con ellas su mundo casero, feliz. Al romperse los huevos, metáfora de vida abortada, de un mundo pleno de vida y sabor que, al quebrarse, ese mundo-huevo-aborto se transforma en algo asqueroso; con su viscosidad se hace inmundo y, al poco, las yemas se convierten en algo viscoso y amarillo que ensucian la bolsa de malla, nueva, impoluta hasta entonces que deja de serlo para convertirse en algo áspero y no íntimo como cuando lo tejía. La bolsa, también metáfora de su mundo limpio, casero e impoluto.
Por eso ella se siente a salvo en su casa, en un noveno piso, desde el que ve el cielo y sólo se cuela la brisa a través de las ventanas.
Cuando no le queda más remedio que abandonar el tranvía, en una parada que no es la suya, llega al Jardín botánico donde entra para descansar, para hacer algo inusual, allí observa toda la vida, toda la belleza que bulle en él. Un belleza y una vida que, a su vez, conllevan todo un mundo microscópico, y no tanto, que hace su labor de zapa, con sus miserias que casi nos pasan desapercibidas: la belleza de una flor, junto con el olor nauseabundo de otra que agoniza; el tronco del árbol lleno de vida, “atacado” por los parásitos que se alimentan de él… 
“Inquieta, miró en torno. Las ramas se balanceaban, las sombras vacilaban sobre el suelo. Un gorrión escarbaba en la tierra. Y de repente, con malestar, le pareció haber caído en una emboscada. En el Jardín se hacía un trabajo secreto del cual ella comenzaba a apercibirse”.
Y este mundo, al regresar a su hogar, se da cuenta de que se repite en su casa: 
“El pequeño horror del polvo ligando en hilos la parte inferior del fogón, donde descubrió la pequeña araña. Llevando el florero para cambiar el agua -estaba el horror de la flor entregándose lánguida y asquerosa a sus manos. El mismo trabajo secreto se hacía allí en la cocina. Cerca de la lata de basura, aplastó con el pie a una hormiga. El pequeño asesinato de la hormiga. El pequeño cuerpo temblaba. Las gotas de agua caían en el agua inmóvil de la pileta. Los abejorros de verano. El horror de los abejorros inexpresivos”.
En cuanto a los diálogos, son escasos, los pocos que hay se encuentran al final del texto. Uno entre la protagonista y su hijo, a quien asusta con su cambio, porque el chico lo percibe; otro entre Ana y el marido a quien ni se describe ni se le, casi, “escucha”.
Se trata de un relato muy metafórico, simbolista incluso.

Mi teoría del huevo:
1 – Fuente de nueva vida.
2 - Aborto de gallina, capaz de alimentar a los humanos y, a su vez, fuente de vida.
3 – De manera simbólica: mundo que guarda una vida en su interior.
4.- Roto: aborto-muerte-mundo destruido: algo viscoso que repele, como la muerte.




Breve biografía de la autora.- Clarice Lispector nació en Tchetchelnik, Ucrania, en 1920. De joven su familia y ella se trasladaron a Brasil. Falleció en Río de Janeiro en 1977. 
Sorprendió a los intelectuales brasileños con la publicación de su primer libro, Cerca del corazón salvaje (1944), en el que desarrolla el tema del despertar de una adolescente, y por el que recibió el premio de la Fundación Graça Aranha en 1945. Lo que entonces se consideró una joven promesa de tan sólo 19 años, se convirtió en una de las más singulares representantes de las letras brasileñas, a cuya renovación contribuyó con títulos tan significativos como La hora de la estrella, Aprendizaje o el libro de los placeres o su obra póstuma Un soplo de vida, todos ellos publicados en la editorial Siruela.



El relato completo se puede leer en el siguiente enlace:




miércoles, 16 de octubre de 2013

Viento del este, viento del oeste, Pearl S. Buck

Título: Viento del este, viento del oeste
Autora: Pearl S. Buck
Editorial: Círculo de Lectores
Traducción: G. y L. Gosse
Nº de páginas: 224
P.V.P.: 18,50
Género: Novela
Estilo: Prosa poética
Cubierta: tapa en tela roja con sobre impresión del título en letras doradas dentro de un rectángulo en negro y caracteres chinos arriba y debajo de dicho rectángulo.

* Edición especial 50 aniversario Círculo de Lectores

Personajes

Narradora-protagonista – Joven china de 17 años (pág 15), de nombre Kwei-Lan (pág 15), casada (prometida desde su nacimiento) y cuya vida se tambalea al contraer matrimonio y entrar en conflicto las costumbres de oriente (China) con las de occidente (este -se supone que se trata de los Estados Unidos, aunque no los nombra en la narración-) donde se ha educado su marido.

Persona a la que Kwei-lan relata su historia, o sus penas, y a la que llama “hermana” pero sin revelar, en ningún momento, su identidad (escribe en segunda persona, como si fuera en primera; es una especie de fluir de conciencia, como si lo que cuenta lo hiciera o bien al lector, o a sí misma en voz alta).

Marido de la narradora – Tiene 6 años más que ella (los prometieron cuando ella nació y el niño tenía 6 años –pág. 11-).

Familia de la narradora compuesta por:
* Los “venerados padres” de la narradora (pág. 11).
* Padre de la narradora: tiene a su esposa –madre de Kwei-lan- y, además, tres concubinas.
* Madre de la narradora (pág. 15)
* Hermano
* Las “mujeres” de la familia de la narradora (págs. 13-14):
* Kwei-Mei, antepasada de la época de los Sung* muy hermosa a pesar de la viruela. *(Con este dato nos retrotrae en el tiempo, además, sin dar explicaciones directas habla de lo ancestral de su familia -la dinastía Sung fue una de las siete grandes dinastías de China, se divide en dos períodos distintos: Sung del Norte y Sung del Sur. Durante la dinastía Sung del Norte (960–1127), la capital se encontraba en la norteña ciudad de Pienking (Bianjing汴京, conocida hoy como Kaifeng, 開封), controlándose en aquel tiempo la mayor parte del territorio del interior de China. La dinastía Sung del Sur (1127–1279) se refiere al período que siguió después que la casa imperial de los Sung perdiera el control del norte de China y se retirase al sur del río Yangtzé, estableciendo su capital en Lin-an (臨安, hoy conocida como Hangchow, 杭州), ubicada en la provincia de Chekiang (Zhejiang).
* Abuela de la narradora: Yan Kweifei, la que sostenía en su puño un pájaro blanco.
* Wang da Ma, primera camarera de la madre de la narradora.
* Primera concubina del padre: gruesa, sin atractivo. Sólo tenía bien las manos que, según la narradora eran: “[…] blandas, muy calientes y parecían derretirse cuando se las oprimía”. Tiene dos hijos regordetes, golosos y glotones. Esta segunda dama (la primera es la madre de la narradora), tiene miedo a morir. Se atraca a pastelillos y semillas oleaginosas de sésamo.
* Segunda concubina –tercera dama-. Mujercita taciturna. Tuvo tres niñas a las que no hace ni caso y son consideradas en la casa como esclavas, y un niño gordo y paliducho que a los 3 años no sabe ni hablar ni caminar.
* Tercera concubina. Pequeña bailarina de Suchow, de nombre La-may, graciosa como la flor de su nombre, dulce, pálida y dorada. Es la predilecta del padre. Tiene un niño.

* Los Li, familia del marido de la narradora:
            Padre, se trata del mejor amigo del padre de la narradora.
            Madre del marido. “Anciana majestuosa…”
        Varias hijas. La 2ª está prometida con el hermano de la narradora; según la madre de Kwei-Lan, su futura nuera está versada en la ciencia de los “Cuatro Libros” y, según su opinión, […] en las mujeres la instrucción ha sido siempre un detrimento de su belleza” (Pág. 17).

Dioses a los que alude

Kwan-you, diosa de la misericordia, a la que invoca la narradora tras sentirse “rechazada” por su marido el mismo día de la boda. (Pág. 38).

Pan-ku, el dios creador.

Kwan-yin, diosa protectora de los hijos y la buena gestación.

Frases y párrafos de la obra que me han gustado:

* “Cuando cumplí los diez años dejé de ser una niña; mi madre, una mujer prudente y buena, me decía así:
- Una mujer debe guardar ante los hombres un florido silencio, procurando retirarse tan pronto como sea posible hacerlo sin pasar por torpe.” (Pág. 12).

* “Cuando reflexiono sobre la manera de interesarle [la narradora le cuenta a su “hermana” reflexiones sobre cómo ha de acercarse a su esposo], de pronto toda mi inventiva me parece estéril, yerma como arrozales después de la cosecha. Durante las horas que paso a solas, ocupada en bordar, pienso en muchas cosas bellas y delicadas que le diría. Por ejemplo, lo mucho que lo quiero. No, tenlo en cuenta, con las expresiones groseras copiadas del Oeste, sino con expresiones veladas como éstas:
- Mi señor, ¿has visto el amanecer esta mañana? Se hubiera dicho que la tierra saltaba al encuentro del sol. Al principio, todo era oscuridad; luego surgió la luz como una nota musical. Mi señor, yo soy tu pobre tierra que espera.” (Pág. 13).

* “[…] en las mujeres la instrucción ha sido siempre un detrimento de su belleza.” (Consejo que le da la madre a la narradora-protagonista a su hija antes de casarse –pág. 17-).


* “Desde hace tiempo aprendí que cuando una mujer logra penetrar en el corazón de un hombre, los ojos de ese hombre están como hipnotizados por la visión interna de ella, y así siguen durante algún tiempo, ciegos a cualquier otra verdad. [Palabras de la madre de la narradora ante la decisión de su hijo de casarse con una extranjera y romper su compromiso con la hija de los Li]. […] precepto del Gran Maestro que prescribe: “El primer deber del hombre es atenerse a la voluntad de sus padres”. (Págs. 117-118 y 122).

* “Me alegro de encontrarme otra vez sola con mi marido y el niño. Sin embargo, mi hermano y la extranjera han dejado un vacío como si un poco de vida se hubiese ido de nuestra casa. Como cuando cesa el viento del oeste, dejando tras de él una calma, en la que hay barruntos de muerte”. (Pág. 172).

* “[…] Está bien que no se crea en los dioses cuando nada turba nuestro espíritu; pero cuando el dolor cae en una casa, ¿a quién recurrir?”. (Pág. 196).

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Mis notas:

Hay un gran desconocimiento por parte de la narradora (y de su madre) del mundo exterior. Ambas viven en el viejo oriente, el de las tradiciones ancestrales, de los antiguos dioses y costumbres. Piensan, como en toda sociedad cerrada y tan apegada a sus costumbres como ellos, que estas los las únicas válidas, que lo que llega de fuera es malo e indigno de ser copiado.
Para la narradora, cuando conoce el modo de vida de los extranjeros, se sorprende, maravilla e, incluso, rechaza –aunque, al final, por amor, se amolda- a ellos. Más abajo copio una serie de impresiones y sentimientos que le surgen pero, antes de añadirlos, sumar uno importantísimo que no anoté literalmente: cuando la narradora se casa, según la tradición, deja de ser hija de sus padres y pasa a formar parte de la familia y la casa del marido. Pero él, educado en el “Oeste”, no vive junto a su esposa en la casa paterna; busca un apartamento de dos pisos lo que trae consigo no sólo la bronca familiar pues es un punto de ruptura, muy grave, sino también un problema para Kwei-Lan: sus pies diminutos –a los que ella no considera tan diminutos como dictan las normas- sólo están acostumbrados a caminar por su casa, un edificio enorme construido en horizontal, sin escaleras ni necesidad de subir y bajar… Cuando llega al apartamento donde dará comienzo su vida como mujer casada sufre no sólo al ver la escalera, sino también al tener que subir por ella. El marido, médico, le quita las vendas que ahogan sus pies; se los cura… Pero, como dice la narradora, padece un doble dolor, el primero para tener unos pies a la altura de la costumbre y, después, para poder caminar por su casa, para que “regresen a la vida”, si es que ello es posible.


1º) “Los extranjeros comprenden la naturaleza y pueden tener hermosos jardines”, aunque a los ojos de ella estos jardines aparecen con una evidente rusticidad (pág. 88).

2º) La narradora se ve insultada, además ve en ello signos de mala educación, cuando el extranjero amigo de su esposo le tiende una taza de té con una sola mano, a ella, antes que a su marido, o cuando le da conversación en lugar de ser su mujer quien lo haga (pág. 90).

3º) Extrañeza ante el color blanco (en China símbolo de luto) de la mujer extranjera que lo utiliza para las ropas de sus niños, camas, etc. La extranjera dice que da mayor sensación de limpieza; la narradora piensa que, con un color oscuro se disimulan mejor las manchas (pág. 91); ella prefiere otros colores como el amarillo o azul flor de lis.

4º) Extrañamiento ante el modo de saludar del extranjero amigo de su marido: dándose la mano. Kwei-Lan lo explica así: “[…] e hizo ademán de cogerme la mano. Miré la suya […] Grande y huesuda, cubierta de pelos encarnados, rígidos y puntos negros. Noté que se me ponía la piel de gallina. ¡Nunca me atrevería a tocar aquella mano! […] escondí las mías en las mangas y me incliné. El extranjero acentuó su sonrisa y nos invitó a entrar”. (Pág. 89).

5º) La narradora “se queda pasmada” al saber que la extranjera amamanta a sus hijos (pág. 92).

6º) Cuando Kwei-Lan conoce a la mujer de su hermano –Mary- y la ve “demostrarle su amor” en la oscuridad del patio, ante ella y su esposo, sin esconderse, poniendo su cara sobre la mano de él, dice de ella que es “una descocada” e, incluso, cree que su hermano ha de sentirse avergonzado por ello (pág. 149). Dice de la extranjera que es “…como la flor del naranjo silvestre, pura y picante, pero sin fragancia”. (Pág. 150)

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Descripción de personajes.-

* Kwei-Lan, en págs. 13 y 14 hace una descripción de sí, de su cara. No se cree bella, ni atractiva porque su esposo, cuando está frente a ella ni la mira y ella no sabe en qué piensa, de ahí que desee ser una mujer “moderna”, de belleza occidental.

* De la madre dice: “[…] la primera dama […] es muy delgada, su rostro pálido y tranquilo parece esculpido en marfil. He oído decir que en su juventud, antes de casarse, tenía unas magníficas cejas, de esas que llaman “de falena”, y los labios delicados como las coralinas nueces del albérchigo… […] tiene ojos parecidos a joyas tristes: perlas negras que languidecen por un exceso de ciencia y dolor”. (Pág. 19).
* La suegra de la narradora: “[…] Anciana majestuosa y tan corpulenta que sus pies no podían soportar, desde ya hacía tiempo, el peso de su cuerpo […] las manos llenas de anillos, y eran tan regordetas, que los dedos parecían embutidos rígidamente en una bola de carne llena de hoyuelos”. (Pág. 83).

* De Mary, la extranjera, esposa de su hermano e hija de un profesor de la Universidad donde estudió él: “[…] como la flor del naranjo silvestre, pura y picante, pero sin fragancia. (Pág. 150) […] la piel aparecía blanca y luminosa como las perlas a la luz de la luna, y sus cabellos parecían una llama dorada. Los ojos eran azules como un cielo tempestuoso, los labios tenían un pliegue algo desdeñoso”. (Pág. 154).

* Descripción del primer extranjero que conoce, amigo de su esposo y al que visitan juntos: “[…] en el umbral apareció “un diablo extranjero”. Era alto y contraía su rostro con una gran sonrisa. Comprendí por su vestimenta, igual a la de mi marido, que se trataba de un hombre, pero figúrate mi horror cuando vi que en el cráneo, en lugar de los cabellos negros y lisos de todo el mundo, tenía una especie de lana roja y encrespada. Dos ojos, parecidos a piedrecillas lavadas por las aguas del mar, brillaban en su rostro, en cuyo centro se destacaba una nariz como una montaña. Una criatura horrible, ¡más repulsiva que el mismo dios del Norte, a la entrada del templo!”. (Pág. 89).

* Descripción del segundo extranjero (esposa del anterior): <<[…] una mujer extranjera. En lugar calzones, llevaba una larga sotana de algodón, cogida por la cintura. Sus cabellos, no tan feos como los de su marido, eran largos y lisos; […] color amarillo, exento de hermosura. También tenía una nariz larga, pero no tan ganchuda como la de su marido, y manos  vulgares, con uñas cuadradas y cortas. ¡Y qué pies! Al mirarlos me imaginé unas barcas. “Con unos padres como éstos –pensé-, ¿cómo serán los diablillos extranjeros?”>>. (Pág. 89).

* Hijo de Kwei-Lan, a los 9 meses lo describe: gordo como un Buda.

* El hermano de la narradora es un palmo de estatura mayor que ella, ligero de movimientos y de hablar inquieto “[…] su rostro ovalado era el de nuestra madre; labios rectos y finos, las cejas bien marcadas y los ojos agudos. Era guapo […]”. (Pág. 106).
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Datos sobre la autora obtenidos en Internet

Pearl S. Buck
Biografía.- Pearl Comfort Sydenstricker nació el 26 de junio de 1892 en Hillsboro (Virginia Occidental), EE. UU. Sus padres Absalom y Caroline Sydenstricker eran misioneros presbiterianos establecidos en China. Pearl fue la cuarta de siete hijos y una de sólo tres que llegaron a la edad adulta vivos. Nació mientras sus padres estaban en EE. UU., cuando tenía tres meses de edad volvió a China en la que pasó casi 40 años. La familia vivía en Chinkiang, en la provincia de Kiangsu. El padre pasaba largos meses fuera de casa en misión, la madre predicaba a las mujeres del pueblo en un pequeño dispensario que ella misma estableció. Desde la niñez Pearl hablaba inglés y mandarín, fue educada principalmente por su madre y un tutor chino, el señor Kung. Durante 1900 la familia tuvo que mudarse a Shanghai, poco tiempo después marcharon a EE. UU. a establecer un nuevo hogar. En 1919 conoció al economista en agricultura John Lossing Buck, se casaron y se establecieron en Nanhsuchou. Su primera hija, Carol, nació en 1921, víctima de una enfermedad sufrió retraso mental severo, durante el parto se le detectó un tumor de útero por lo que tuvo que someterse a una histerectomía. En 1925 adoptaron a una bebé, Janice. El matrimonio fue infeliz desde el comienzo, sin embargo duró casi 18 años. Desde 1920 a 1933 el clan vivió en Nanking en el campus de la universidad de la ciudad en la que ambos enseñaban. En 1921 la madre de Pearl murió y pronto su padre se mudó con Pearl y su marido. Las tragedias consecuentes desde 1920 que afectaron a Pearl tuvieron su epítome en 1927 en el Incidente Nanking. En una batalla en que participaron tropas nacionalistas, elementos de Chiang kai-shek, fuerzas comunistas y varios occidentales, resultaron asesinadas muchas personas. Los Bucks pasaron el día escondiéndose hasta que los rescataron hombres estadounidenses. Se mudaron por un año a Japón y luego volvieron a Nanking donde las condiciones aún eran peligrosas.
En 1938 obtuvo el Premio Nobel de Literatura. Pearl murió en marzo de 1973, dos meses después de cumplir los 81 años. Su tumba está ubicada en Green Hills Farm.

Obra

Escribió más de 85 libros, muchos de los cuales son novelas que ofrecen un amable retrato de China y su gente. De su estancia en el empobrecido pueblo de Nanhsuchou, Pearl sacó la semilla que la llevaría a escribir The Good Earth y otras historias de China. Su producción literaria abarca géneros tan dispares como el relato, el teatro, el guión cinematográfico, la poesía, la literatura infantil, la biografía y hasta un libro de cocina. Su estilo sencillo y directo, y su preocupación por los valores fundamentales de la vida humana, tienen su origen en el estudio de la novela china.
* En 1920 comenzó a publicar sus historias y ensayos en revistas como Nation, The Chinese Recorder, Asia y Atlantic Monthly. Su primera novela, Viento del este, viento del oeste fue publicada por la compañía John Day en 1930. El ejecutivo de esta compañía, Richard Walsh se convertiría en el segundo esposo de Pearl en 1935, después de que ambos se divorciaran. En 1931 la misma compañía publicó La buena tierra, que se convirtió en el libro más vendido en 1931 y 1932, ganó el premio Pulitzer y la Medalla Howells en 1935, además fue adaptado para película por la MGM en 1937. En 1938, a menos de 10 años de publicar su primer libro, Pearl ganó el Premio Nobel de Literatura siendo la primera mujer norteamericana en lograr tal reconocimiento. Entre sus obras posteriores cabe mencionar La estirpe del dragón (1942), Los Kennedy (1970) y China tal y como yo la veo (1970). Para el momento de su muerte en 1973, llevaba publicados más de 70 libros entre novelas, colecciones de historias, biografías, autobiografías, poesía, drama, literatura infantil y traducciones desde el chino.
* En 1934 se mudó de forma permanente a EE. UU. Junto a Richard compraron una granja, Green Hills Farm en el Condado de Bucks, PA. Adoptaron seis niños más. Su granja es ahora parte del registro de Edificios Históricos, más de 15.000 personas la visitan cada año. Desde el día en que pisó tierra estadounidense, Pearl fue activista por los derechos civiles y de la mujer. Siguió publicando ensayos, en Crisis, el diario de NAACP, y Oportunity, la revista de la Liga Urbana y, durante 20 años, trabajó en la Universidad Howard. En 1942 ella y su marido fundaron la Asociación East and West, dedicada al intercambio cultural y el entendimiento entre Asia y occidente. En 1949 fundó Welcome House, la primera agencia de adopción en que aceptaban niños asiáticos y mestizos. Además en 1964 estableció la fundación Pearl S. Buck que proveía de atención para niños asiático-estadounidenses que no eran elegibles para adopción, lo que también benefició a cientos de niños en varios países de Asia.

Obras
East Wind, West Wind (Viento del este, viento del oeste, 1929).
The Good Earth (La buena tierra, 1931), con la que obtendría el premio Pulitzer.
The Young Revolutionist (La joven revolucionaria, 1931).
Sons (Hijos, 1932).
The First Wife (La primera esposa, 1933).
The Mother (La madre, 1934).
A House Divided (Un hogar dividido, 1935).
Fighting Angel (El ángel combatiente, 1936).
This Proud Heart (Este orgulloso corazón, 1938).
The Patriot (El patriota, 1939).
Other Gods (Otros dioses, 1940).
Dragon Seed (La estirpe del dragón, 1942).
The Promise (La promesa, 1943).
Pavilion of Women (Pabellón de mujeres, 1946).
Portrait of a Marriage (Retrato nupcial, 1948).
Kinfolk (Los parientes,1949).
The Child Who Never Grew (El niño que nunca creció, 1950)
The Hidden Flower (La flor escondida, 1952)
My Several Worlds: A Personal Record (Mis diversos mundos, 1954).
Letter from Peking (Carta de Pekín, 1957).
A Bridge for Passing (Puente de paso, 1962).
The Living Reed (El cañaveral viviente, 1963).
Death in the Castle (Muerte en el castillo, 1964)
The three daughters of madame Liang (Las tres hijas de madame Liang, 1969)
China como la he visto (1971), libro de memorias.
Yu Lan, el niño aviador de china (1973).
Men of God ( Hombres de Dios)

Escribió además un folleto, por el que fue expulsada de la Junta Presbiteriana de Misiones, titulado: ¿Tienen defensa las misiones extranjeras?

Adaptaciones cinematográficas

En 1937 se adaptó La buena tierra al cine. Dicha película consiguió dos premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de los Ángeles, California. Los galardones obtenidos fueron: Mejor actriz y mejor fotografía.

En 1944 se adaptó La estirpe del dragón. No tuvo mucho éxito, pero resulta curioso ver todo un reparto occidental con ojos rasgados. Entre otros, Katharine Hepburn.

En el año 2001 el director Yim Ho adaptó la novela Pabellón de mujeres a la gran pantalla con el actor Willem Dafoe como coprotagonista junto a Yan Luo.


Enlace en Internet:


martes, 24 de septiembre de 2013

El huésped de Drácula, Bram Stoker

Bram Stoker - Imagen obtenida en Internet
Título: El huésped de Drácula
Autor: Bram Stoker (Abraham Stoker)
Género: Relato breve
Sub-género: Terror
Año de edición: 1914 


Este mal denominado relato, es una rama desgajada de la novela “Drácula” del autor irlandés Bram Stoker. Se convirtió en lo que es ahora primero, por obra y gracia de los editores de la novela, ellos decidieron que desapareciese este primer capítulo; luego, la viuda de Stoker, decidió convertirlo en un relato póstumo, aislado… De hecho tiene todas las características para ello:

- comienzo

- nudo

- desenlace (con un final abierto que, en muchos otros relatos encontramos los lectores y que, los autores, nos brindan para que cada uno de nosotros añadamos a sus historias el final que más nos agrade o mejor nos parezca. Es una forma de interactuar autor-lector).

            Siguiendo un poco los pasos del comentario de Susana Simón que dice: “A raíz de esto se me ocurre pensar, que no sé lo que le pudo parecer a Bram Stoker la decisión de los editores, al fin y al cabo era su novela y quitarle el primer capítulo, así de un plumazo, a ningún autor le haría gracia. Menos mal que la viuda autorizó la publicación de ese capítulo y no se perdió en el limbo literario”. Al igual que ella, y como autora, pienso que debió de sentarle muy mal ese desmembramiento de su escritura, de su trabajo aunque, por otro lado, opino que si los editores le dieron las explicaciones que, poco más o menos yo encuentro para este acto, Bram Stoker debió de quedar, si no satisfecho, sí conforme… Y así debió de ser: la novela se publicó en 1897 tal y como ha llegado hasta nuestros días.

            La pregunta que tal vez más de uno se hace: ¿por qué extirpar ese primer capítulo de la novela? Es decir, ¿por qué desechar de la novela el relato que ahora nos ocupa? Estimo que:

1º - Es un capítulo muy intenso. Si se le compara con un cantante de ópera es como si estuviera dando un do de pecho sostenido, de esos que rompen los vidrios más finos. El capítulo es igual. Va in crescendo, digamos, de cero a cien en segundos.

2º - Esta intensidad, esta cota tan elevada con la que pretendió comenzar la novela, era imposible de mantener (sigo con el símil del cantante de ópera: es como si a este se le hace que conserve ese tono elevado: terminaría por ahogarse y morir). En literatura ocurre lo mismo, si se comienza una obra con esa altura de miras, es imposible continuar así durante toda ella por lo que decae, se “desinfla” como un globo y con ello se consigue que, al final, la historia pierda interés.

3º - Por todo lo expuesto en los puntos 1 y 2, tengo para mí que los editores creyeron más oportuno quitar ese primer capítulo, comenzar con un tono más sereno y no de este modo tan arrebatado que nos presenta el relato. Para ello tenía tiempo en las páginas interiores de la novela donde todo discurre, por momentos, con un ritmo algo más lento pero siempre in crescendo. Además, no es bueno desvelar lo que nos espera “en el interior” en las 10 o 15 primeras páginas.

            Dicho esto añadir que, “El huésped de Drácula”, es un relato escrito en primera persona. Regreso de nuevo a la novela: “Drácula” es una suerte de mosaico, de puzzle, en la que los capítulos (las teselas de ese mosaico, las piezas de ese puzzle) están formados por: diarios, cartas, telegramas, incluso “diarios sonoros” que redactan, en primera persona, los personajes que integran el universo de la novela. Por esto no es de extrañar que este relato póstumo aparezca escrito en primera persona, como el resto de la obra, ya que se trata del primer escrito de Jonathan Harker, el viajero inglés del que se desconoce el nombre en “El huésped de Drácula”.
            El relato narra la historia de ese viajero inglés, que hace un alto en su camino, en Munich, cuando va a visitar a Drácula a su castillo de los Cárpatos en Transilvania.
            En Munich, ya instalado, decide salir de paseo en un carruaje con la única compañía del cochero y los caballos. En esta salida, a la que el posadero no le pone pegas, pero sí advierte: “No olvide estar de regreso antes de la puesta del sol. […]Pero estoy seguro de que no se retrasará -sonrió-, pues ya sabe qué noche es”. En esta salida, digo, con los dos hombres frente a frente, Stoker “no pierde el tiempo” en describir o definir a los personajes paso a paso, sino que, por la manera de expresarse cada uno de ellos durante el breve diálogo que mantienen, podemos advertir que:

- el viajero inglés parece joven: por su larga caminata de más de dos horas, por su incansable deseo de ir siempre más allá, de ver más, de conocer más,
- es testarudo
- curioso
- un lechuguino con bastón
- se cree intrépido
- piensa que, ciertas supersticiones, por el hecho de ser inglés, no le atañen (la “Noche de Walpurgis”)
- también su flema inglesa le hace creer que es el más valiente aunque, a la primera de cambio, se desmaya a causa del miedo que le provoca:

            a) - ver a la muerta viviente quien, a mi modo de ver, es la causante             del bocado que recibe en el cuello
            b) - sentir y ver sobre su cuerpo el cuerpo del enorme lobo que le da   calor y le lame la herida, tras lo cual, se desmaya de nuevo (una         forma poética de decirnos el autor que el viajero se hizo “sus necesidades mayores” de puro espanto)

- el cochero: quizás se trate de un hombre de mediana edad o ya mayor
- atado a las tradiciones, a las supersticiones (se persigna constantemente con el ánimo de estar en gracia de Dios y apartar de este modo a los malos espíritus)
- es como su reloj (imagen hiperbólica, a mi entender, de cómo veía Stoker a los alemanes): “Y sacó su reloj, un grande y viejo instrumento alemán de plata, tan grande como un nabo
- conoce lo que sucede en el entorno, las historias que se cuentan…, por lo tanto prefiere poner tierra de por medio: ni es valiente, ni presume de ello, ni pretende ser un héroe.

            Son dos personajes enfrentados. Diríase que la cara y la cruz de una misma moneda: anglosajones, los dos testarudos, con ideas muy diferentes pero muy claras.

            Relato descriptivo donde los haya, en el que los elementos naturales se convierten en casi físicos, palpables, sonoros: granizo, nieve, rayos, truenos, nubes desgarrando el cielo… Todo ello alcanza tal protagonismo que es difícil evadirse de él. A todo esto hay que añadir, en algunos momentos, el coro de los lobos o perros con sus aullidos, la inquietud de los caballos, su manera de olisquear el aire, su encabritamiento al toparse con el “…hombre alto y delgado. […] Cuando se acercó a los caballos, éstos comenzaron a encabritarse y a patear, luego relincharon aterrorizados y echaron a correr locamente”. Todo mezclado es como una nube de locura que envuelve al protagonista y al lector, que se queda sin aliento porque quiere saber más y más (de ahí que no pudiera ser ese el primer capítulo de “Drácula”, la novela: hay demasiados datos, demasiado terror, demasiado paroxismo en tan pocas páginas, como expuse anteriormente, difícil de mantener durante las quinientas páginas de la novela).
            En cuanto a la importancia de esa tormenta tan horrenda casi salida de la nada, hay que explicar que a Drácula se le atribuyen capacidades como:

* hacer que cambie el tiempo
* lograr la obediencia de seres repulsivos como: ratas, moscas, arañas, murciélagos…, también de lobos, dingos y zorros
* telepatía y control mental
* fuerza sobre humana: “Mientras el trueno estallaba en lo alto fui atrapado como por la mano de un gigante y lanzado hacia la tormenta. Todo aquello fue tan repentino que antes de que me llegara el impacto, tanto moral como físico, me encontré bajo la lluvia de piedras. Al mismo tiempo tuve la extraña y absorbente sensación de que no estaba solo. Miré hacia el túmulo. Y en aquel mismo momento se produjo otro cegador relámpago, que pareció golpear la estaca de hierro que dominaba el monumento y llegar por ella hasta el suelo, resquebrajando, desmenuzando el mármol como en un estallido de llamas. La mujer muerta se alzó en un momento de agonía, lamida por las llamas, y su amargo alarido de dolor fue ahogado por el trueno. La última cosa que oí fue esa horrible mezcla de sonidos, pues de nuevo fui aferrado por la gigantesca mano y arrastrado (1), mientras el granizo me golpeaba y el aire parecía reverberar con el aullido de los lobos. La última cosa que recuerdo fue una vaga y blanca masa movediza, como si las tumbas de mi alrededor hubieran dejado salir los amortajados fantasmas de sus muertos, y éstos me estuvieran rodeando en medio de la oscuridad de la tormenta de granizo.”
* convertirse en animal: “Noté un cálido lametón en mi cuello, y entonces me llegó la consciencia de la terrible verdad, que me heló hasta los huesos e hizo que se congelara la sangre en mis venas. Había algún animal recostado sobre mí y ahora lamía mi garganta. No me atreví a agitarme, pues algún instinto de prudencia me obligaba a seguir inmóvil, pero la bestia pareció darse cuenta de que se había producido algún cambio en mí, pues levantó la cabeza. Por entre mis pestañas vi sobre mí los dos grandes ojos llameantes de un gigantesco lobo. Sus aguzados caninos brillaban en la abierta boca roja, y pude notar su acre respiración sobre mi boca.”
* convertirse en niebla
* pierde facultades durante el día, mientras que por las noches es cuando tiene a tope toda su potencia y poderío
* duerme dentro de un ataúd, sobre tierra de su lugar de origen
* para sobrevivir bebe sangre humana y convierte en vampiros a quienes asesta su mordedura fatídica. Bautiza con su propia sangre a sus víctimas haciéndoles beberla. Si sólo son mordidos no se convierten en vampiros, sino que los mantiene semivivos como su fuente de alimento.

            En este relato aparecen una pequeña multitud de personajes:
- el viajero inglés
- el posadero
- el cochero
- el hombre alto y delgado (Drácula) que se aparece al cochero en lo alto de la colina y hace que los caballos se espanten y encabriten cuando van de regreso a Munich
- la condesa de Dolingen, muerta que descansa en su mausoleo con apariencia de ser vivo
- los enterrados del pueblo maldito: “La última cosa que recuerdo fue una vaga y blanca masa movediza, como si las tumbas de mi alrededor hubieran dejado salir los amortajados fantasmas de sus muertos…”
- la patrulla de jinetes: en ella se “escuchan” las voces de varios hombres, el miedoso; otro, incrédulo, el jefe…
- en los suburbios de Munich se supone que habrá bullicio, pero de allí “sacan” al viajero inglés rápidamente hacia el hostal donde se aloja

(1)Esa mano gigantesca que, por segunda vez, arrastra al viajero y lo aleja de la vaga y blanca masa movediza, se da por supuesto que es la de Drácula, el conde no desea, bajo ningún concepto –así lo escribe en el telegrama que envía al posadero- que le suceda nada a su huésped porque “es suyo”, es su “pieza” y no la comparte con nadie… Es más, se transforma en lobo, le da calor, le lame la herida, con sus aullidos graves y lastimeros avisa a la patrulla para que lo rescaten con vida. Le necesita entero, en su castillo, en su no vida…

            Para terminar añadir que se trata de un relato fantástico y, dentro de estos, pertenece al género de terror. El lenguaje (teniendo en cuenta que es una traducción), es fluido. Texto de fácil comprensión, que atrapa desde un principio y, a pesar del espanto que quizás cause a algunos lectores, es de los que se necesita llegar hasta el final para saber qué es lo que ocurre. Pero, el problema está en que ese final es abierto, como ya dije con anterioridad, por lo que añado: ahora sería conveniente leer la novela. “Drácula” desvelará ese final y nos contará cosas sobre esos mitos que aparecieron a raíz de su publicación y, sobre todo, en el momento en que fue llevada al cine donde se desfiguró toda la historia, salvo en la película “Drácula”, dirigida por Francis Ford Coppola, quien se ajustó mucho a la obra aunque se tomó también alguna que otra licencia…, en su caso perdonable. Hablo de la película del año 1992 en la que, los personajes principales, fueron:

- Gary Oldman – Drácula
- Keanu Reeves – Jonathan Harker (el viajero inglés)
- Winona Ryder - Mina Harker
- Anthony Hopkins – Van Helsing

Gary Oldman como "Drácula" - Imagen obtenida en Internet


            Hasta aquí, mi comentario... Más allá…, Drácula.

Madrid, 8 de febrero de 2013 – Juana Castillo Escobar




El relato y algunos comentarios pueden escucharse en el siguiente enlace:
   


domingo, 15 de septiembre de 2013

Inferno, Dan Browm



Título: Inferno
Autor: Dan Browm
Género: Novela de intriga
Editorial: e-PUB 2013
Traducción: Aleix Montoto, 2013
Diseño portada: Johannes Wiebel (vista de la ciudad de Florencia dentro de un círculo -parece la esfera de un reloj antiguo)

INFERNO (En papel)
Editoral: Planeta
Año edición: Mayo, 2013
Nº de páginas: 640 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Precio: 22,50 €

Empezado a leer: 7-VIII-2013
Acabado de leer: 5-IX-2013

Biobibliografía.- Dan Brown, nació en Exeter, Nuevo Hampshire, el 22 de junio de 1964. Es un escritor estadounidense mundialmente conocido por la novela El código Da Vinci (2003).
Hijo de un matemático y una compositora de música sacra, estudió en la Phillips Exeter Academy y en el Amherst College. En 1985, un año antes de graduarse, estudió Historia del Arte en la Universidad de Sevilla (España) y anteriormente, residió en 1980 durante un año en Gijón (España) el cual fue su primer viaje al extranjero y donde estudió en un instituto local. Diplomado por el Amherst College, Brown se dedicó a la música: produjo un casette con canciones infantiles y fundó la empresa de grabación Dalliance, con la que grabó Perspective.
En 1991 se mudó a Hollywood para continuar con su carrera de pianista y cantautor, mientras se ganaba la vida como profesor de inglés y castellano en un colegio de Beverly Hills. En la Academia Nacional de Compositores conoció a la que sería su mujer: Blythe Newlon, una mujer quince años mayor. Contrajeron matrimonio, después de varios años de convivencia, en 1997 y ella le ayuda en sus novelas.
Regresaron a New Hampshire, donde continuó con su carrera musical y daba clases de inglés (en la Philix Exeter Academy) y de castellano (en la Lincoln Akerman School). En 1993, además, grabó Dan Brown y en 1994 Angels and demons, título que conservaría para su segunda novela.
Pero, todo cambió en el verano de 1993. Mientras estaba en una playa de Tahití, encontró olvidada en una tumbona la novela La conspiración del fin del mundo, de Sidney Sheldon. Al regresar a Exeter, Brown comenzó a trabajar en Digital Fortress (La fortaleza digital), su primera novela en la que involucraba en la intriga a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA). Este techno-thriller, aparecido en 1998, fue criticado por su superficialidad y deslices en el tratamiento tecnológico, pero tuvo un relativo éxito comercial.
En el año 2000 publica Ángeles y demonios, donde aparece por primera vez el personaje Robert Langdon, profesor de simbología religiosa en la Universidad de Harvard que, investigando un misterioso símbolo, se encuentra con la secta de los Illuminati, hermandad que está enfrentada a la Iglesia católica.
Al año siguiente aparece Deception Point (2001, traducida al español como La conspiración), libro que motoriza su trama con el descubrimiento de un extraño objeto en el Ártico por parte de un satélite (SOT) de la NASA.
Langdon, el personaje clave de Ángeles y demonios será también el protagonista de la obra que lo convertirá en fenómeno mundial de superventas, El Código Da Vinci, un libro centrado en la búsqueda del significado real del Santo Grial.

Dan Brown y el cine
De momento, dos de sus novelas han sido llevadas al cine:
El código Da Vinci (2006), dirigida por Ron Howard, protagonizada por Tom Hanks y Audrey Tautou, con las actuaciones también de Ian McKellen, Alfred Molina, Paul Bettany y Jean Reno.
Ángeles y demonios (2009), dirigida por Ron Howard, protagonizada por Tom Hanks y Ayelet Zurer, con las actuaciones también de Ewan McGregor y Stellan Skarsgård.

Bibliografía

* La fortaleza digital (Digital Fortress, 1998, Umbriel Editores)
* Ángeles y demonios (Angels & Demons, 2000, Umbriel Editores) 1ª novela con el personaje de Robert Langdon como protagonista.
La conspiración (Deception Point, 2001, Umbriel Editores)
El código Da Vinci (The Da Vinci Code, 2003, Umbriel Editores) 2ª novela con el personaje de Robert Langdon como protagonista.
El símbolo perdido (The Lost Symbol, 2009, Editorial Planeta) 3ª novela con el personaje de Robert Langdon como protagonista.
Inferno (Inferno, 2013, Editorial Planeta) 4ª novela con el personaje de Robert Langdon como protagonista.

Biobibliografía algo modificada por mi. Obtenida en Internet.
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Frases que me han gustado:

*… del comienzo, ha llamado poderosamente mi atención:
“Los lugares más oscuros del infierno están reservados para aquellos que mantienen su neutralidad en épocas de crisis moral”.

* “Todo lo que más amas sin tardanza has de dejar; y ésta es la primera flecha que el arco del destino lanza” – Décimo séptimo canto de “El paraíso”, La Divina Comedia, Dante.

* Frase atribuida a Dante:
“Recuerda esta noche, porque marca el principio de la eternidad”.

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Narrador: El del prólogo (o falso prólogo), aparece en primera persona. Se trata de un recuerdo o de un sueño del protagonista. También pudiera ser un fluir de conciencia (más tarde se verá que es un sueño o pesadilla).

A partir del 1er. capítulo cambia el narrador a otro en tercera persona omnisciente, es el más cómodo para narrar una novela de estas características.

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Opinión personal.- Al igual que la otra novela que leí de este autor y con la que creo, si no estoy mal informada, aterrizó por primera vez en el mundo editorial español, hablo de la tan aclamada “El código Da Vinci”, esta que comento ahora, Inferno, puede ser considerada otro de sus best sellers.
La acción de la novela transcurre en un breve lapso de tiempo: poco más de tres días en los que, como siempre, de manera vertiginosa y siguiendo una serie de pistas, el doctor Langdon deberá descifrar una clave decisiva para el bienestar mundial.
Una vez más el maduro doctor Langdon se verá acompañado por una joven y, en este caso, enigmática mujer. De hecho, en la obra, no todos los personajes son lo que parecen.
A mi modo de ver es entretenida, te atrapa y te hace pasar un buen rato, además de hacer pensar al lector. Pero, y siempre le encuentro uno, Brown es un escritor que parece un guía turístico: peca demasiado en el momento de describir lugares y obras de arte en los que se extiende ilimitadamente. Si bien es cierto que estudió Historia del Arte, este nos lo restriega hasta límites insospechados. Me parece genial, por ejemplo, que hable de las ciudades en las que se desarrolla la trama, pero que no se pierda en describir todo al milímetro (Florencia, Venecia y Estambul –aunque esta debe de conocerla menos porque su descripción no es tan extensa-). Genial porque quien las conozca disfruta de nuevo recordándolas al leer sobre ellas, incluso porque te habla de lugares o, bien olvidados, o a los que ni llegaste a conocer… Y, para quienes no los conozcan, les deja con el deseo de visitarlos. Lo mismo sucede con todas las obras de arte que describe, incluso, te insta a leer la “Divina Comedia” debido a la cantidad de alusiones y frases sacadas de la misma. 
Con todo esto que digo más arriba, de las 640 páginas de las que consta la novela, si las descripciones no fueran tan extensas, seguro que se quedaría en un libro de unas 300. Pongo un ejemplo: les persiguen a Sienna y a Langdon por los Jardines Bóboli de Florencia, incluso con drones, y el autor “consigue” que Langdon se fije en las fuentes, en los grutescos, en las estatuas que están a la entrada de dichas cuevas y las de dentro, describiéndolas con todo detalle… Si te están persiguiendo todo eso, a mi parecer, queda fuera de plano. Indudablemente es una novela que está escrita casi para ser convertida ya en película.
Al ser una traducción tiene pocas figuras retóricas, salvo comparaciones; desconozco si en su original inglés el autor es más florido aunque lo dudo (no porque no sea capaz) sino porque el género no es el más adecuado para "florituras". 
Disfruté leyéndola, pero, como digo, abusa de las descripciones.

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Personajes:

Protagonista: Robert Langdon, profesor e investigador americano

Co-protagonista: Doctora Sienna Brooks

Personajes secundarios:
* Mujer mayor de más de sesenta años: Elizabeth Sinskey, directora de la Organización Mundial de la Salud -61 años-.
* El Preboste, dueño del barco Mendacium y “director” de un trust llamado “El Consorcio”
* Bertrand Zobrist: multimillonario suizo (hombre misterioso de ojos verdes, el que le ha propuesto el trabajo al “Preboste”).
* Christoph Brüder, agente de la Unidad de Apoyo para la Vigilancia y la Intervención, a las órdenes de “El Preboste”, y sus hombres: un equipo de más de cuatro personas.

Extras:
* Doctor Marconi
* Un hombre con sarpullido: Jonathan Ferris, el tipo que fue a buscar a Langdon a Harvard.
* Vayentha, mujer vestida de cuero negro que trabaja a las órdenes de “El Preboste”
* Laurence Knwolton, facilitador senior del barco
* Marta Álvarez, administradora de Arte y Cultura en el Palazzo Vecchio, embarazadísima. Conoce a Langdon.
* Il Duomino, mote de Ignazio Busoni (porque es tan grueso como la cúpula del cuomo y porque es el director del Museo dell´Opera del Duomo.
* Ernesto Russo, obeso, le hubiera gustado ser futbolista, guardia de seguridad en el Palazzo Pitti –les abre la puerta que da del grutesco de los jardines Boboli al Pitti, lo dejan atado-.
* Eugenia Antonucci: secretaria de Il Duomino.

Extras prescindibles pero que dan sensación de “masa humana”:
* Jonas Faukman, editor neoyorquino
* Deb Kier, operadora del aeropuerto Net Jets. Columbus, Ohio
* Maurizio Pimponi, conductor del barco-limusina en Venecia que más parece una estrella de cine que un patrón de barco
* Ettore Vio, conservador del museo de S. Marcos
* Pietro Longhi, dueño de un taller de disfraces
* Giorgio Venzi, dependiente y trabajador en el taller
* Göksel Gülensoy, director de documentales
* Mirsat, guía turco
* Soldado fornido.
* Un hombre con una vídeo cámara.
* Un policía italiano muy tranquilo
* Mujer-guía en San Marcos, Venecia
* Gitana vendedora de máscaras en Venecia
* Hombre con turbante que ayuda a Langdon a perseguir a Sienna
* Policía turca (falsa y real)
* Comandante avión de la OMS
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