¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS A TODOS!!

¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS A TODOS!!
Hoy, 22 de marzo de 2015, "Mis lecturas" y yo, cumplimos nuestro segundo año compartiendo eso: lecturas; mejor decir, comentarios de lecturas.
En veinticuatro meses han pasado por esta "casa" 23.579 personas.
Y hoy, 22 de marzo de 2018, tres años después, nos han visitado un total de 62.545 lectores.

¡¡GRACIAS A TODOS!!

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Un espíritu en mi sofá, Alicia Lakatos Alonso

Título: Un espíritu en mi sofá
Autora: Alicia Lakatos Alonso
Editorial: esstudio ediciones
Año: Mayo 2019
Nº de páginas: 341
Formato: Papel
ISBN: 978-84-17226-4

Empezado a leer el: 7-VII-2019
Acabado de leer el: 12-VIII-2019

La biografía de la autora se puede leer en una entrada anterior en este blog, o picar en el siguiente enlace:
https://juanacastilloescobar.blogspot.com/search/label/Alicia%20Lakatos%20Alonso


Frases que me han gustado:

[…] Un llanto sin lágrimas, inaudible para los oídos, aunque no para el corazón. (Pág. 166)

Los mediocres tienen que encontrar una causa que justifique su sensación de fracaso, y qué mejor que echar mierda sobre los que brillan con luz propia. ¿No crees? (Pág. 188 – José Latorre a propósito de Manuela).

[…] El mayor dolor que puede soportar un ser humano es el de la injusticia. El ver que quienes te rodean saben la verdad; y por miedo callan, o mienten. El saber que llevas razón, pero que nadie te escuchará porque tienen orden de no hacerlo. Fui sacrificada para tapar el error de otra persona. (Págs. 201-202)

Nunca odies a nadie, Óscar, por más que te hagan, por más que te digan. El odio destruye, te hace pequeño y te envenena. El amor te engrandece. (Pág. 205)

[Consejo que le da el abuelo a Óscar…] El cariño nunca es pasado. Nunca desaparece. (Pág. 302)

[Pensamiento de Cristina, hermana de Óscar…] Cada persona, cada ser vivo, tiene que ir detrás de su propia felicidad. Si no, es todo un engaño, un postureo, una falsedad, un aparentar lo que no se es, o lo que no se siente. (Pág. 315)


En la vida nunca hay que rendirse ante nada. (Pág. 341)

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Novela dividida en tres partes (sin título de capítulos):
- Parte I – Págs. de la 13 a la 234
- Parte II – Págs. de la 237 a la 310
- Parte III – Págs. de la 313 a la 341 (el narrador pasa a ser uno en 3ª persona omnisciente)

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Personajes que dan vida a la novela:

Óscar Santamaría. Protagonista. Funcionario del Juzgado de Familia de Barcelona. 32 años. Voz en off que narra la primera y segunda parte de la historia-novela. Le gusta la fotografía. Vive solo, no le agradan las tareas del hogar pero sí salir los días de asueto a correr por el parque con su perro, Robin (el del ojo que recuerda al de Trueba).

Familia de Óscar:
- Joan, padre. Ingeniero
- Carmen, madre.
- Cristina, hermana pequeña, berreona de niña.
- Lluis, cuñado
- Jandro, sobrino
- Itziar, sobrina
- Abuelos paternos: Román e Inés
- Héctor, primo.

Amigos/as de Óscar:
- Elisa, madre de Nerea, amiga de Óscar, está en el hospital por romperse la cadera; Eric, hermano de Nerea.
- Sonia, antigua novia; dueña de la mascota, Robin, al terminar la relación no se lleva al perro consigo.
- Juanjo, amigo de Óscar de la época del Instituto.
- Samuel, mejor amigo de Óscar.
- Montse, vecina de enfrente, casa de Óscar.
- Adriá, vecino de arriba.
- Elías, compañero de departamento en el trabajo.
- Doménech, jefe.
- Aurelio Rovira, compañero de trabajo y esposo de la Dra. Villalta, neuróloga.

Hospital:
- Petra Gómez Rialt, anciana que Óscar conoce por casualidad en el hospital. Enferma de casi noventa años, pequeña. . Primer espíritu que ve.
            Amigas y familia de Petra:
            Matilde – Vecina mayor
            Amparo – Vecina mediana
            Piedad – Vecina más joven, marido e hija
            Benito, sobrino y Genia (Ifigenia), esposa
            Dos amigas del barrio
            Sacerdote tanatorio
- Catalina, madre joven que Óscar conoce en el hospital. Nuevo espíritu.
           Pau, hijo de Catalina (muerto en accidente de coche cuando iba con la abuela, madre de Catalina)
            Padres de Catalina; tía Vanesa
- Manuela Beltrán, enfermera que cuida de Petra. Nuevo espíritu. Muerta a causa de un infarto.
- Aída Coll, enfermera rubia, joven, Óscar y ella se caen muy bien.
- José Latorre: celador, camillero, enfermero, lleva trabajando más de cuarenta años en el hospital.
- Fran, enfermero, compañero de planta de Aída.- Esther, enfermera mayor, se parece a Manuela.- Francesc, conductor de ambulancia.- Manuela Giménez, enfermera larguirucha.- Dr. Jiménez del Prado.- Dr. Segura. Dr. Guerra.- Vicki, Mariona, enfermeras de noche en la U.C.I.

Cantina de la estación y estación:
- Mina, chica de la cantina, novia de Óscar. – Frida, Amiga de Mina.
- Fede, camarero/compañero de Mina.
- Colsada y Tomás, vendedores de billetes

Otros:
- Dori, amiga de la madre de Óscar. Sobrino: Pepín, novia: Laia.
- Tania, amiga de Cristina, hermana de Óscar.
- Dependienta, floristería del hospital.
- Un sr. clavadito a Alfred Hitchcock.
- El Poki, dueño de un bar donde sirven kebab.


- Personajes famosos que aparecen en la novela – Alfred Hitchcock – Trueba (el ojo de Robin, perro de Óscar, le recuerda al del director de cine) – Tom Cruise – Marilyn Monroe – José Pavarotti – Aída (Verdi) – Tchaikovsky – Sean Connery – Nicolai Gedda (tenor sueco) – Steven Spielberg – Peter Pan y Wendy – Eugenio (humorista catalán) – El niño de “El sexto sentido”: en ocasiones veo muertos… - Juan Luis Guerra – “The One”, Elton John.

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Un espíritu en mi sofá, de Alicia Lakatos – Comentario de Juana Castillo Escobar.- De nuevo he tenido el placer de recibir de manos de la editorial, y por expreso deseo de la autora, Alicia Lakatos Alonso, su nueva novela: Un espíritu en mi sofá. Tras su lectura minuciosa y después de degustarla, como si de un buen vino se tratara, paso a opinar lo que, en esta ocasión, Alicia me hizo sentir al zambullirme en ese pequeño-gran mundo que bulle, que está vivo a pesar de vivir encerrado entre sus páginas.
Y, una vez más, al hablar de la novela, al tener que asignarle un género, me invaden las dudas; las interrogaciones son las mismas o parecidas a las que surgieron al reseñar su libro anterior, Bexonte… Género: novela pero, ¿a qué subgénero adscribirla? ¿Misterio? ¿Novela gótica porque hay “muertos”? No, gótica no, porque los muertos, los espíritus descritos por la autora no producen terror, sino todo lo contrario: dulzura, paz, ayuda, dolor, nunca miedo… ¿Gótica costumbrista? ¿Misterio-gótico-costumbrista? Una vez más, como dije en el comentario que hice del libro anterior, la autora engloba todos los subgéneros, es más, en esta incluye una nueva faceta que es el incluir una o dos páginas de contenido erótico.
En Un espíritu en mi sofá se turnan dos narradores: principia uno, en primera persona. Se trata de un narrador protagonista “deficiente” en cuanto a lo que sabe, o cree que conoce de su entorno que es nada porque, lo que nos cuenta y sabe de la vida y obra de esos espíritus que quedaron atrapados en este mundo, lo conoce por boca de los propios espíritus, y nos lo cuenta, lo que le convierte en un narrador “completo”.
En la tercera parte de la novela, la más breve, aparece un narrador en tercera persona, omnisciente… Se hace preciso este cambio debido a las “circunstancias adversas” que hacen enmudecer al primer narrador/protagonista –Óscar– (también en Bexonte hubo un cambio en la voz narrativa). Existen sucesos, en la trama de la novela, que hacen inevitable ese cambio.
En este pequeño-gran mundo de Óscar, protagonista de la obra: joven barcelonés de treinta y pocos años, funcionario en el juzgado de Barcelona se mueven, pululan, cantidad de personajes: coprotagonistas, secundarios de “lujo”, secundarios y extras..., todo un mundo vivo en el que, de repente, también conviven los muertos, con sus pesares, cargas, dolores, amarguras y soledades.
Incluye también, como en la novela anterior, figuras famosas del cine, música, humor; es una forma de dar cotidianeidad a la historia, de acercarnos a los personajes y su entorno. La autora casi nos hace creer que, en vez de tener un libro en las manos y leer una historia (la historia que ella nos quiso contar en esas páginas) consigue que nosotros, como lectores, nos sintamos parte de la trama, que nos transportemos a su “aquí y ahora”, que vivamos en “vivo” entre espíritus, nuevos amigos y, otros que, sin serlo, también nos dicen algo (Elton John, Hitchcock, Sean Connery, Peter Pan, Zara –tienda de ropa– y más…).
Al hacernos sentir tan cerca, tan dentro de la obra, consigue, en este caso, que nos cuestionemos y nos hagamos preguntas como: ¿Es posible que convivan con nosotros los espíritus de los familiares y amigos que, por la causa que sea, ya fallecieron? ¿Será real el hecho de que una persona tenga la suficiente sensibilidad como para poder verlos, hablar con ellos, sentirlos? Al final creo que llegamos a la pregunta más impactante: ¿Por qué no? Acaso, ¿alguna vez no hemos sentido como si algo o alguien nos vigilara y encaminase nuestros pasos hacia el mejor de los senderos? ¿No nos ha sobresaltado un escalofrío en plano verano, sin enfermedad aparente, y notado que algo se “adosaba” a nuestro costado?
Con esto llegamos a un realismo que, consigo, lleva la magia: la magia de las palabras; palabras encerradas, primero, en el cerebro de Alicia Lakatos, ahora en su novela: Un espíritu en mi sofá que, desde aquí, invito a que leáis y disfrutéis con ella tanto como lo hice yo. No os defraudará ni el tema ni su prosa: ágil, limpia y actual; una prosa que no cae en la simpleza ni en la vulgaridad; tampoco en palabrería culta y, en muchas ocasiones, totalmente vana.


Juana Castillo Escobar
Madrid, 9 de septiembre de 2019 – 14,03 a.m.

lunes, 7 de enero de 2019

¿Cómo fue su embarazo? Psicoanálisis y Educación, Jaime Kozak


Autor: Jaime Kozak
Título: ¿Cómo fue su embarazo? Psicoanálisis y Educación
Género: Ensayo
Editorial: Long Island Al Día Editores - Colección Dorada
Año: Agosto 2018
Págs.: 115
Imagen de portada: Higorca Gómez Carrasco
Libro impreso in USA 
ISBN: 9781725821088
Portada, autora: Higorca Gómez Carrasco
Prólogo, autora: Juana Castillo Escobar


En esta ocasión tuve el privilegio de leer el libro cuando aún se estaba gestando. Lo leí para escribir su prólogo que comparto a continuación.

¿CÓMO FUE SU EMBARAZO? Psicoanálisis y Educación.- En la primera semana de junio, tal vez al comienzo de la segunda, D. Jaime Kozak se puso en contacto telefónico conmigo. Me habló de un libro al que daba los últimos retoques para su publicación. No sólo habló del libro, sino que me pidió que fuera quien lo prologara, algo que hago con placer y, por qué no decirlo, orgullo y miedo… Miedo o temor a no llevarlo a cabo como la obra y el autor se merecen.

Antes de entrar en materia especificaré:

a) No quiero que este prólogo pase… «desapercibido». Es decir, sin que los lectores hagan lo que deben: leerlo. Algo que suele suceder en prólogos a menudo muy densos, enrevesados y, en ocasiones, alejados del contenido del libro ─debido a que los autores que lo prologan o bien, no se lo han leído; o, porque lo único que les interesa es escribir sobre lo que sea para que su nombre figure en esa obra en concreto.

 b) También es bueno, al menos así lo creo, que los lectores conozcan un poco cómo y por qué el autor delega este trabajo a un escritor en particular (sea conocido o no). Por todo ello haré un poco de historia a través de la cual se puede comprobar que el mundo es muy grande pero, a la vez, demasiado pequeño. Conocí al Dr. Jaime Kozak el 22 de abril de 2016, en Madrid, en la presentación del libro de un amigo común, el Dr. Ernesto Kahan (de origen argentino afincado en Israel, amigo y colaborador de la revista que dirijo: «Pluma y Tintero»). En dicho evento coincidimos también con la doctora en medicina, pintora y escritora Higorca Gómez Carrasco (autora de la portada de este libro, también de la portada de mi último libro de relatos) y con el esposo de ésta, el también pintor D. José Higueras Mora. El contacto con Higorca fue a través del Dr. Kahan quien la invitó a formar parte de la revista y ella, a su vez, instó a Jaime Kozak a que me enviara sus poemas para que los publicase también en la revista. Así lo hizo y, desde hace dos años la poesía del Dr. Kozak ha unido nuestros caminos; unión que se fue estrechando según recibo sus obras para publicar, así como sus libros (antologías poéticas) para que las lea. También fue Higorca quien sugirió al Dr. Kozak mi persona para llevar a cabo la redacción de este prólogo (tuve el placer de prologar, el año pasado, la biografía que ella escribió sobre la vida de su marido con motivo de un homenaje que hicieron al insigne pintor en Alhaurín de la Torre). Esta colaboración nace, como pueden ver, de la amistad…

¿Cómo fue su embarazo? se trata, como me adelantó el autor, del cuarto libro de lo que, hasta ahora, fue una trilogía dedicada al Psicoanálisis y la Educación enfocados al mundo del niño porque, a pesar del título, adelanto que no se trata, en absoluto, de una obra en la que la protagonista sea la mujer embarazada, así como tampoco el embarazo en sí. No es un libro de ginecología, tampoco de obstetricia… Es un libro de psicología en el que la madre / mujer es tratada como la «contenedora» del futuro ser que es, en realidad, de quien trata la obra, el protagonista de la misma: el niño.
Estos libros nacieron gracias a la unión de una serie de artículos que publicó el Dr. Kozak, a lo largo del tiempo, en la revista «Lialdia», de Nueva York, dirigida por D. Jesús Ríos (futuro editor del libro y de los anteriores).
¿En qué género enmarcarlo? Indudablemente los artículos dieron paso a un ensayo sobre psicología familiar, del sujeto ─el niño─, de la conducta, de la sociedad que le rodea… Pero, bien podría ser tratado como un sencillo libro de texto destinado a estudiantes de esta rama del saber: la Psicología o, incluso, libro de autoayuda para profanos que busquen conocer más sobre el mecanismo del embarazo y el crecimiento del niño. Digo que «bien puede ser un libro para profanos en esta materia» porque su lenguaje es sencillo, fácilmente entendible por todo aquel lector que se acerque a sus obras que, si bien en ocasiones añade en ellas ─como es lógico─ lenguaje técnico, es algo mínimo que cualquier buen diccionario puede resolver.

En este libro el Dr. Kozak la pregunta que se hace y, en el fondo, nos hace (o nos reta al lector a que nos la planteemos), es: ¿De dónde venimos?
Por lo que he podido deducir tras la lectura de la obra, para él el ser humano no es fruto de la evolución, tal y como propugnaba Darwin; para Jaime Kozak el hombre evolucionó «en solitario, como mamífero aparte». Mi aportación a esta incógnita después de leer el manuscrito… El hombre, como ser humano, alcanzó su «bipedestación» millones de años atrás, necesitó evolucionar mucho, los nuevos seres nacieron de la unión del hombre y la mujer (la mujer, ese océano contenedor en el que evolucionamos y nadamos en la oscuridad durante 9 meses), pero ella no es la protagonista, como anoto con anterioridad, sino ese bebé que nace desvalido, no como el resto de los mamíferos, sin poder caminar nada más nacer, necesitando el báculo y, sobre todo, la ternura materna...

Filosofando, el Dr. Kozak, vuelve y se pregunta: «¿No será el hombre producto de un sistema genético original y producido por una mutación? Algo que nos lleva a «olvidarnos» de la búsqueda del «eslabón perdido» entre los homínidos». De ahí la importancia, la gran importancia, que da a la «bipedestación». De hecho, en un principio, este libro se iba a titular: «La conquista de la bipedestación», es más, con este epígrafe llegó a mis manos el documento original de ahí que, a pesar del cambio de título (quizás más llamativo el actual, más comercial) es este modo de caminar del ser humano: erguido sobre sus plantas, lo que ayuda a la hembra / mujer a llevar hasta el final su periodo de gestación que, tal y como nos apunta el autor en el libro, esa etapa de 9 meses no finaliza en el momento del parto sino que va más allá porque, el niño, en comparación con otros mamíferos, es un ser indefenso hasta algo más allá de los 3 años, es decir, cuando consigue más o menos mantenerse en pie sin ayuda ─la tan traída y llevada bipedestación─, logra comunicarse oralmente con sus padres y su entorno, es capaz de comer solo, etc. etc. etc. Cualquier otro mamífero, a las pocas horas de nacer, o nada más abandonar el útero materno, está preparado para mantenerse en pie, correr casi de inmediato y, en algunas semanas o meses, consigue autoabastecerse e, incluso, procrear.
El niño necesita, una vez nacido, del cuerpo bípedo de la madre; que ésta, una vez transformada su propia estructura ósea, lo pueda sostener en sus brazos, lo amamante y le cuide en los primeros años hasta que consigue, también él, conquistar su propia bipedestación. Aun así le quedan años para adquirir su total autonomía y, poco a poco, conquistar y conocer su yo como persona individual y como ser humano.



Juana Castillo Escobar ® - Madrid, 30 de junio de 2018
Escritora. Poeta. Pintora. Cuentista madrileña.
Socia de honor de la AEAE (Asociación de Escritores y Artistas Españoles).
Socia Honoraria - Carnet de Prensa Serie B -Nº 29 - HLC Rumanía.
Socia de honor de Asolapo-Argentina.
Delegada de Asolapo-España en la Comunidad Autónoma de Madrid.
Ave Viajera – Miembro Honorario.
Delegada Cultural de Naciones Unidas de las Letras en Madrid–España.

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Biografía del autor.- Nace en Alemania en 1947. Psicoanalista y Poeta del Grupo Cero, desde 1972, en Buenos Aires, Argentina.
Español desde 1979. Reside en Madrid. España.
El Centro Biográfico Internacional de Cambridge, Inglaterra, lo designa como “International Men of the Year” en 1991, por sus servicios al Psicoanálisis y a la Poesía; y lo incluye en la “Who is Who in Poetry  and Poets Enciclopaedia”, en la letra “K”, desde su 7º Edición 1993-1994.
Ha sido seleccionado: “Mejor Poeta del 2007”;  “Mejor Activista Cultural” en 2010; y “Mejor “Personalidad” en trabajar por los principios y propósitos de la IWA, Asociación Internacional de Escritores y Artistas. Ohio. USA, en  2013.
Forma parte del grupo de editores del diario digital: Long Island al Día, en Nueva York, USA; donde publica un artículo semanal bajo el título genérico: Psicoanálisis y Educación.
Ha publicado ocho libros de Psicoanálisis, cinco en la Editorial Grupo Cero, uno en la Ed. Biblioteca Nueva, y los dos más recientes en Long Island al Día Editores: Jugar, Jugar hasta crecer y Claves del buen vivir.
Ha publicado 5 libros de poesía, en la Editorial Grupo Cero. 
Ha participado además en varios libros colectivos de psicoanálisis y de poesía.



miércoles, 2 de enero de 2019

domingo, 20 de mayo de 2018

¡Bien venido a bordo!, Ana Caravaca


Título: ¡Bien venido a bordo!
Autora: Ana Caravaca
Género: Ensayo
Editorial: άltera Ediciones
Año: 2018
Nº de páginas: 120
ISBN digital: 978-84-16645-95-4
Depósito legal: M-2638-2018


Enviado por la editorial por expreso deseo de la autora para su comentario.
Recibido el 10-IV-2018.
Empezado a leer el: 17- IV-2018.
Acabado de leer el: 03-V-2018.


Reseña de la obra.- Este ensayo así califica la autora el género de su obra, yo lo tildaría de memoria, reflexión o, casi, diario; un diario en el que no se desglosan los días─ nos lo narra en primera persona. Una primera persona que, en ocasiones, da paso a un narrador-cámara. Alguien que nos explica todo lo que ve y cómo lo ve sin entrar en los sentimientos ajenos (sí en los suyos, de los que nos habla de vez en cuando, sobre todo en los momentos en los que algo le toca la fibra sensible). Trata de ser una cámara que pone, ante los ojos del lector, lo que ve, lo que sucede en su entorno y le resulta extraño o, simplemente, algo que considera digno de ser contado, es decir, se trata de una cámara muy humana.

Al comienzo de la obra incluye una «carta al lector» en la que se dirige a estos/nosotros, los lectores, de forma directa, como si nos hablara cara a cara y nos «agradece» el que hayamos comprado su libro y, de una forma rápida, nos hace un breve resumen de lo que vamos a encontrarnos un par de páginas más allá. Ana, la autora, reflexiona sobre su vida, los cambios, lo que quiere y no quiere hacer…, de «paso» ─y sin entrar en muchos detalles─, nos cuenta que está casada, tiene 43 años, un hijo y tres «postizos». También nos explica que a esos cambios llegó de la mano de un libro de Foster Wallace, el titulado Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer y que, ella, quiso «hacer» desde el otro «lado del espejo»; me explico, el autor norteamericano fue invitado a formar parte de los pasajeros de un enorme barco de placer, no precisamente para que disfrutara el autor de ese viaje, sino para que los siete días que duró la travesía Wallace narrase lo bueno, lo agradable, lo divertido que sucede en todas y cada una de las cubiertas del buque (y que no debió de ser tan bueno, agradable ni divertido para el americano a tenor del título de su libro). Cuando éste ─el libro─ cayó en las manos de Ana Caravaca ella quiso ver esa vida en un gran transatlántico, como he escrito antes, desde el otro «lado del espejo». No sólo le movió la curiosidad (el querer vivir la misma experiencia de Wallace pero no como pasajera, sino como tripulante, esa «fauna» que vive hacinada en las tripas del navío, que es prácticamente invisible ante los ojos de los viajeros, pero una fauna necesaria para el buen funcionamiento de todo lo que sucede en esa enorme ciudad flotante, una fauna compuesta por personas que viven sin apenas ver la luz del día…), también ella se vio empujada a ese cambio radical de vida al sentirse ninguneada en nuestro país como médico, mal pagada y, como digo, con ese deseo de cambiar y saber si era cierto que, como tripulante de esos cruceros de lujo que surcan los mares, era posible hacerse rico.
Se percató de que la riqueza tiene distintas varas de medir. Como todo en esta vida, no es lo mismo cobrar 1.000 dólares para un trabajador asiático quien, a su regreso a casa, con ese dinero ahorrado, puede que su familia tenga para subsistir el resto del año, que para un español, europeo o americano del norte donde el nivel de vida es más elevado y, esos mil dólares, apenas llegan para cubrir los gastos de una familia normal.

En cuanto al estilo es sencillo, de fácil lectura, coloquial incluso, en el que, además, acompaña anglicismos (algunos de ellos para dar a conocer el rango de los jefes de los tripulantes, trabajadores que, en algunos casos, ni tan siquiera cobraban un sueldo sino que vivían de las propinas). Otros de estos anglicismos son los que ya se han asentado en nuestro idioma y forman parte de él a diario.

La obra no está exenta de una acerba crítica social (hacia la sociedad en general y de la que no se libra ni la clase política). Pone de relieve problemas como:
* Hacinamiento en los camarotes: en menos de 5 m. duermen dos tripulantes, sin apenas lugar para el equipaje que, en ocasiones, debe quedar fuera del camarote (en el pasillo); o la falta de intimidad en los aseos que comparten cada 2 camarotes.
* Exceso de comida para mantener a la tripulación satisfecha en todos o casi todos los órdenes.
* El embrutecimiento de los sentidos o, como lo define la autora, «destrucción (cerebral) masiva» llevada a cabo por el circuito cerrado de televisión (en este caso dirigido a los viajeros donde se les incita a las compras compulsivas dentro de las tiendas del trasatlántico, visitas a determinados comercios situados en las ciudades en las que hacen escala, excursiones programadas, etc. etc.).
* Mala praxis del jefe médico (del que hablaré en el apartado que dedico a los «Personajes») pero que resalto aquí las quejas de la autora. Dice de él: que se trata de un hombre de origen peruano, que se cree más yanqui que los yanquis; una persona déspota; machista; alguien que, para recetar un medicamento, consulta la Wikipedia. No tiene en consideración a los enfermos, sobre todo si se trata de los tripulantes a los que manda a trabajar aunque acaben de suturarle las heridas. Alguien que no respeta a la narradora-autora aunque sea tan médico o más que él, tan sólo por el hecho de ser mujer. No tiene en cuenta sus opiniones, además, se ve apoyado por las enfermeras a las que la autora llama gallinas cluecas que aplauden todo lo que dice y hace, no por estar conforme con él, sino por miedo y puro machismo por parte de ellas.

En el fondo, el tiempo que pasó la autora en ese monstruo que nos cuenta es un crucero de lujo, le llevó a vivir, ver y convivir con un universo cosmopolita y, a la vez, frío y deshumanizado (al menos es la sensación que me transmitió la lectura del libro: un hervidero de personas como lo describe la autora: «pueblo a la deriva»─, de seres humanos, de los que se salvan unos pocos que puedan ser considerados así: como seres humanos). Y, al hablar de ellos y, antes de terminar esta reseña, diré que en esa mole flotante viven o, mejor decir: malviven, centenares de personas, personajes a los que la autora presenta a, algunos, de pasada; con otros se demora más tiempo, los describe, nos hace un retrato fiel y, a otros, incluso, les dedica un capítulo. Más adelante comparto la lista de personajes que son muchos y variados, muchos más de los que podríamos encontrar en una ciudad como Sigüenza (Guadalajara-España).

Para terminar diré que es una obra que me ha sorprendido; que, en más de una ocasión (sobre todo cuando habla de los tripulantes de menor categoría y las malsanas condiciones de vida, salud e higiene que los rodea, me llevó a pensar en los remeros-esclavos de las naves romanas o medievales: insalubres, anclados a su banco y su remo, sin ver la luz del sol, explotados hasta morir…). En determinadas ocasiones, las tripas del barco, la zona hundida de ese gran iceberg, lo que no se ve, me llegó a resultar altamente claustrofóbica; aun así la obra me ha gustado, sin embargo…, creo que me ha quitado las ganas de hacer un crucero (es broma).


Madrid, 20 de mayo de 2018 - Juana Castillo Escobar




Personajes
(Los primeros por orden de aparición, el resto por la importancia que les da la autora).

- Hermana de la narradora, persona que le recomendó el libro de Foster Wallace
- «El Bastión de los Mares», nombre ficticio del buque de recreo en el que transcurren los hechos (casi un personaje más).
- Micky – Reclutador de la compañía naviera.
- Kristy – Secretaria de Dirección de la compañía.
- Director Médico -
- Javi – Marido de la narradora.
- Juan – Hijo de la narradora.
- Sara – Joven trabajadora  en una agencia que tramita la búsqueda de familias para que acojan en sus casas estudiantes extranjeros que vayan a estudiar a los USA.
- Directora del colegio (en España) del hijo de la autora.
- Un hombrecillo de la empresa.
- Tripulantes: más de 300.
- Linda – Secretaria del barco.
- Húngaro responsable de una galería de arte en el barco.
- La Sra. Collie – Pasajera de 75 años, con artritis «galopante», mucho dinero, empalma cruceros semana tras semana y aguanta gracias a la oxicodona (derivado químico de la morfina) de la que es adicta.
- Ramón – El pastelero.
- Nicola – Jefe de refrigeración – Croata que se lleva muy bien con John y Carol.
- TomCompliance Officer: registra los accidentes.

- Rose – Señora de la limpieza encargada de mantener limpia la medical facility – Jamaicana, sesentona, madre-abuela, siempre con el uniforme de house keeper (asistenta). No cobra un sueldo fijo sino que vive de las propinas y sin apenas ver la luz del sol.

- Kalu – Otro español [pág. 107]. De padres andaluces, más parece un indio como sus abuelos. Trabaja en el Guest Service (Atención al Cliente) lo que le lleva a estar al tanto de todo lo que sucede en el barco. Buen amigo de la narradora. Le detectan hipoacusia (sordera), regresa a casa para operarse y no se sabe si regresó a la compañía naviera.

- Leire – Compañera o amiga de la narradora/autora en el barco – Española, de unos 50 años, trabaja en el spa. También aparece en un capítulo dedicado a su persona [Pág. 99]. De ella se dice que es el prototipo de mujer vasca: cariñosa, echada hacia adelante, de mente abierta... Vivió un año en Canadá, como Fran, aprendiendo inglés, peluquera de profesión, trabaja una media de 10 horas diarias con una mañana o una tarde libre (depende cómo le venga bien a su jefa, una jamaicana que empezó fregando váteres, ascendió en la compañía y llegó a ser manager del spa, lo que hizo que el cargo se le subiera a la cabeza). Cobra unos 600 dólares al mes.

- Fran – Periodista español de poco más de 30 años, goza de un camarote individual de 5m. Más conocido por «El fantasma de la jogging track» y a quien dedica un capítulo [Pág. 91]. Lo conoció a los dos meses de embarcar. Reportero de Madrid que, además, hace de: cámara, editor, montador, realizador, técnico, electricista…, de todo. Sale malparado del barco donde trabaja casi a nivel de esclavo, regresa a casa sin recibir la paga, con problemas para encontrar trabajo y teniendo que «emigrar» a Barcelona.

- Cruise Director – Modelo, guapo, elegante, con don de gentes, sale por la televisión (circuito cerrado al que graba Fran) del barco y ameniza la hora de la siesta con un programa de parejas casadas de las que forman parte los cruceristas. Tenía un loro, una Harley Davidson y, eso, su propio canal de T.V. en el que también da: la previsión del tiempo, cuenta algún detalle histórico sobre la próxima excursión o puerto o, simplemente, gasta bromas.
Otros que salen por T.V.:
* dos inglesas, una vendedora de excursiones y, la otra, vendedora sin más
* una morena que tan sólo insta a comprar durante la próxima parada en puerto
* un filipino apodado Kung Fu Panda por su parecido con este animalito, seco como la mojama y muy eficiente.

Staf médicoMedical Facility o la clínica - En el barco van 3 médicos, 5 enfermeras y 1 secretaria médica [pág. 75].
Los médicos y las enfermeras, en su uniforme, lucen galones como los militares y, según sea su color, ese será su rango:
* Green (verde) – Doctor Junior – el de menor tiempo a bordo (la narradora/autora: Ana Caravaca).
* Blue (azul) – Doctor intermedioGiovanni (de menos de 40 años).
* Senior DoctorJefe médico responsable de los otros dos médicos - - John (doctor Senior, sexagenario ya jubilado y que permanece en el barco por acompañar a Carol, su esposa, aún enfermera supervisora. Son sustituidos por el médico Mr. Adolf y Magdalena).
2 galones – Enfermera supervisora.
1 galón – 4 enfermeras restantes
- Mr. Adolf – Sustituto de John. Según la autora: «peruano disfrazado de gringo: beisbolera, shorts, zapatillas Nike y con el rictus empalado de «soy más yanqui que los yanquis porque vivo en Florida (con pasaporte turista) y mi hija estudia en Boston» ».
- Magdalena, nueva supervisora – Nicaragüense, mitad hombre, mitad mujer. Menuda. Pelo a lo chico [pág. 78]
- Esperanza, enfermera filipina.

Cuantía por gastos médicos:

Más de 100 dólares por visitar al médico

              10 dólares cada pastilla de antitérmico
              12 dólares jarabe para la tos
              10 dólares cada pastilla de 250 mg. de azitromicina
Un catarro cuesta en un barco más de 200 dólares

180 dólares 1 caja de Amoxicilina
  50 dólares prueba de Gripe A
  30 dólares análisis de orina

Alusión a personajes reales o famosos:

- David Foster Wallace - Escritor estadounidense, muy conocido por su novela La broma infinita, considerada por la revista Time como una de las 100 mejores novelas en lengua inglesa del período comprendido entre 1923 y 2006. Nació el 21-II-1962, en Ithaca, Nueva York / Falleció el 12-IX- 2008 en Claremont, California.
- Brito (¿Vicente?) – Pintor y arquitecto cubano afincado en Granada ¿?.
- Dora la exploradora – Protagonista de una serie educativa de dibujos animados estadounidense para niños en edad preescolar.
- Ben Johnson – Ex atleta canadiense.
- Usain Bolt – Ex velocista jamaicano.
- Bob Marley - Músico, guitarrista y compositor jamaicano.

Espectáculos del barco

- Mamma Mía – Grease – En directo.
- Películas desde Casablanca a las más actuales.

Algunas curiosidades que llamaron mi atención:

- En el barco existen dos o tres suites por las que llegan a pagar más o menos unos 20.000 dólares por semana, incluido un mayordomo que habla varios idiomas. Frente a ellas están las de los tripulantes que las llaman zulo room.

- DrillSe lleva a cabo un simulacro: En caso de emergencia médica, naufragio, colisión, incendio, terrorismo, hombre al agua…
* Si hay naufragio o colisión los pasajeros son evacuados en botes salvavidas rígidos, cerrados con techo de vidrio y con una capacidad para 370 personas. Llevan un kit de supervivencia para cada uno de los naufragados.
* Los tripulantes desembarcan, en caso de emergencia, en los Life Raf o colchonetas hinchables con capota de tela. Llevan un kit de supervivencia para todos formado por: 3 litros de agua, galletitas energéticas e instrumentos para llamar la atención de los barcos próximos.

- Alfa, Alfa, AlfaEmergencia médica – Código Alfa – Al menos una vez por semana salta un Código A por: fallecimiento de pasajeros; hemorragia digestiva por culpa del mucho beber; borracheras; cortaduras; crisis epilépticas… Durante el tiempo que trabajó en el barco hubo 4 fallecidos: 1 muerto cada 4 semanas.

Frase con la que termina la obra:

«No hay nada mejor que carecer de algo para valorarlo de verdad». 





Biografía de la autora.- Ana Caravaca Caballero nació en Madrid y es médico de profesión.-Aunque su labor asistencial la realiza en las emergencias en Madrid, el resto de su tiempo lo dedica a viajar por el mundo y escribir. Divulgadora de vocación, ha publicado numerosos libros de medicina (manuales para técnicos en emergencia, primeros auxilios, pediatría y urgencias); ha participado en varios programas de televisión y ha hecho otras incursiones en el mundo de la radio. Además ha sido editora, Directora Médica de la editorial Arán y autora de las novelas «Dubrovka» y «Urgencia 0» así como el poemario «Tribulaciones de una camaleónica».