¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS A TODOS!!

¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS A TODOS!!
- 22 de marzo de 2015, "Mis lecturas" y yo, cumplimos nuestro segundo año compartiendo eso: lecturas; mejor decir, comentarios de lecturas. En veinticuatro meses han pasado por esta "casa" 23.579 personas.
- 22 de marzo de 2018, tres años después, nos han visitado un total de 62.545 lectores.
- 22 de marzo de 2021, sumamos un total de 92.934 lectores.



¡¡GRACIAS A TODOS!!
Mostrando entradas con la etiqueta México. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta México. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de marzo de 2018

Mujeres de ojos grandes, Ángeles Mastretta




Título: Mujeres de ojos grandes
Autora: Ángeles Mastretta
Género: Relato
Editorial: Planeta Mexicana
Año: Junio 2010 (13 reimpresión)
Nº de páginas: 237
ISBN: 978-970-749-007-9

Empezado a leer en noviembre de 2016
Acabado de leer en diciembre de 2016


Mi opinión.- En «Mujeres de ojos grandes», Ángeles Mastretta narra una serie de relatos protagonizados, como se indica en el título, por mujeres. Son un total de treinta y siete historias, ninguna de ellas tiene un título en especial, el único hilo conductor es, como digo, el hecho de que son historias protagonizadas por mujeres y su entorno más inmediato.
Llama la atención del lector que todas ellas son tratadas con el título de «tía»: «la tía Pilar, la tía Celia, la tía Leonor…». Pudiéramos decir que «alguien», un narrador en tercera persona, un narrador cámara, es quien cuenta lo que ve ─que es bastante poco─ de lo que acontece en el entorno, así como en el interior de estas mujeres pero, lo que sucede en su interior lo manifiesta en las formas de actuar de ellas ante los conflictos y vaivenes de la vida.
Los relatos comienzan con frases como: «La tía Leonor era…», «La tía X tenía las piernas…», «El marido de la tía…», «Cuando la tía X cumplió 107 años…».
Son mujeres, prácticamente todas ellas, «educadas» para ser: madres, esposas, amas de casa…, pero todas, se dan cuenta tarde o temprano de que no quieren sólo eso para sus vidas, sino que existen, que son seres humanos libres y tienen otros deseos.
La autora nos presenta una serie de mujeres fuertes, valientes, capaces de decir «no» aunque sea a una vida regalada que, en muchos casos, no desean.
Son historias escritas con una prosa ágil, que se leen con agrado; algunos relatos son breves, de apenas una página y media, pero condensados y llenos de vida; otros, algo más extensos pero, todos ellos, son un claro manifiesto de la valía de la autora. 
No suele pararse mucho en describir espacios, tampoco concreta el tiempo en el que transcurre la acción (salvo en una de las historias que habla, como de pasada, que la historia se enmarca en torno a la «época de la revolución», el resto de historias son intemporales y, al no describir tampoco el espacio, consigue que las protagonistas de estos relatos sean mujeres universales; que pueden encontrarse en cualquier parte del planeta y en una u otra época histórica).
La lengua, el español de México, no presenta demasiadas diferencias con el español de España.

Número de mujeres protagonistas, por tanto, número de relatos:

La tía Leonor
La tía Elena
La tía Charo
La tía Cristina Martínez
La tía Valeria
La tía Fernanda
La tía Carmen
La tía Isabel Cobián
La tía Chila
La tía Rosa
La tía Paulina Traslosheros
La tía Eloísa
La tía Mercedes
La tía Verónica
La tía Eugenia y Georgina Dávila
La tía Natalia Esparza
La tía Clemencia Ortega
La tía Fátima Lapuente
La tía Magdalena
La tía Mari
La tía Rebeca Paz y Puente
La tía Laura Guzmán
Las tías Pilar y Marta
La tía Celia
La tía Mónica
La tía Teresa Gaudín
La tía Mariana
La tía Inés Aguirre
La tía Ofelia
Las tías gemelas Gómez: Marcela y Jacinta
La tía Elvira
La tía Daniela
La tía Amalia Ruíz
La tía Amanda Rodoreda
José Rivadeneira, esposo de la tía…
La tía Concepción Esparza


Frases que me han gustado:

«Fátima Lapuente fue novia de José Limón durante diez años. Desde antes de que él se lo pidiera ella había comprometido su cuerpo lleno de luciérnagas con el hombre que se las había puesto en revuelo». Pág. 105

«Entonces los mantuvo altos [los ojos] y contestó con la voz de lumbre que le había dado la naturaleza [la tía Celia]…». Pág. 145

«…Se hubiera casado con la tía completa en menos de un mes, para que en menos de seis la rutina lo hubiera convertido en un burócrata doméstico que, de tanto guardar una mujer en su cama, termina viéndola como si fuera una almohada». Pág. 149



Biografía de la autora.- María de los Ángeles Mastretta de Aguilar (Puebla, 9 de octubre de 1949) es una escritora y periodista mexicana, conocida por crear personajes femeninos sugerentes y ficciones que reflejan las realidades sociales y políticas de México.

Su padre, Carlos Mastretta, era un periodista que se ganaba la vida vendiendo coches, murió cuando Mastretta tenía veinte años, y tuvo que trabajar también ella como periodista mientras estudiaba en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, a la que ingresó en 1971, cuando llegó desde Puebla al Distrito Federal. Como colaboradora ocasional publicaba en medios de la talla de Excélsior, La Jornada, Proceso y Ovaciones. En este último poseía una columna llamada Del absurdo cotidiano, en la cual «escribía de todo: de política, de mujeres, de niños, de lo que veía, de lo que sentía, de literatura, de cultura, de guerra y todos los días»
 
El Centro Mexicano de Escritores la becó en 1974, gracias a lo cual le fue posible trabajar junto con otros reconocidos autores entre los que destacan Juan Rulfo, Salvador Elizondo y Francisco Monterde. Mastretta fue nombrada directora de Difusión Cultural de la ENEP-Acatlán en 1975, cargo que ocupó hasta 1977. Al siguiente, pasó a encabezar el Museo del Chopo. En 1982, dejó ese puesto e hizo su primera aparición en el consejo editorial de la revista feminista FEM en el número 24; en 1983 lo hizo en el 25 y después, de modo más constante, del 29 al 40 en 1985. Aunque sigue apareciendo en el Consejo Editorial de la revista FEM, su participación ya no es activa.

Mastretta participó, junto a Germán Dehesa, en el programa de televisión La almohada, dedicado a charlas y entrevistas (1998). Tiene un blog titulado Puerto libre y escribe regularmente en la revista Nexos, de cuyo Consejo Editorial es miembro (su esposo, el escritor Héctor Aguilar Camín, dirigió esa publicación de 1983 a 1995). Colabora esporádicamente en periódicos extranjeros como Die Welt y El País.

Cuando su hija menor, Catalina, enfermó inesperadamente, Mastretta se sentó cerca de la pequeña en el hospital y comenzó a contarle historias de interesantes y diferentes mujeres en su familia que fueron importantes en momentos críticos de su vida. Estas historias de mujeres que, decía, «decidieron sus propios destinos», fueron la inspiración para Mujeres de ojos grandes. La publicación —cuentos basados en la biografía de cada una de las mujeres— tenía como intención preservar las historias familiares para la posteridad.

Está casada con el también escritor y analista político Héctor Aguilar Camín y es hermana de Daniel y Carlos Mastretta, creadores del automóvil Mastretta MXT. Su hija Catalina publicó en 2016 una novela titulada Todos los días son nuestros.

Mastretta, que ha sido distinguida con importantes premios, siempre se ha caracterizado por ser una defensora del feminismo, lo que se refleja en la mayoría de sus obras. Además, ha fundado y organizado grupos tales como la Unión de Mujeres Antimachistas en el D.F.

La escritora de niña quería ser cantante, una pasión que nunca abandonó -confiesa que cantaba en todas partes- y que alguna vez ha practicado en público, por ejemplo, al interpretar Arráncame la vida en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

La escritora.- Su trayectoria literaria la comenzó como poetisa, cuando ganó un concurso con La pájara pinta, que se convirtió en libro 1978. Pero lo que deseaba Mastretta —que consideraba ese poemario una casualidad y que nunca lo ha tomado en serio— era dedicarse a una novela que había estado planeando por años. Y se le presentó la oportunidad cuando un editor ofreció patrocinarle seis meses para que la escribiera. Así nació Arráncame la vida que, publicada en 1985, tuvo un éxito inmediato y ganó el Premio Mazatlán de Literatura al año siguiente. A través del personaje principal, Catalina Ascencio, Mastretta logra en este superventas desmitificar una imagen “ideal” patrocinada durante siglos por la cultura dominante. La protagonista [...] se aboca, fundamentalmente, a hacerse dueña de su propio destino […] siente la necesidad de ser creativa en su mundo respectivo y, de esta manera, lograr su realización como ser humano y como mujer. Esta obra, para la que Mastretta eligió el título de una canción de Agustín Lara, le valió fama y prestigio internacional y, más de 20 años después, en 2008, Arráncame la vida fue llevada al cine por Roberto Sneider, quien escribió también el guion de la película.

A esta primera novela le siguieron, en 1990, las 37 viñetas de Mujeres de ojos grandes y en 1993, el libro de relatos cortos Puerto libre. Tres años más tarde volvió a triunfar con Mal de amores, que obtuvo el Premio Rómulo Gallegos 1997, convirtiéndose en la primera mujer que recibía ese galardón. Desde entonces ha seguido publicando novelas y ha incursionado en otros géneros, como el cuento y los relatos autobiográficos; algunas de sus obras han sido traducidas a varios idiomas.

Premios y reconocimientos
Premio Mazatlán de Literatura 1986 por Arráncame la vida
Premio Rómulo Gallegos 1997 por Mal de amores
Águila Social (Porto Alegre, 2005)

Obras
Novelas
Arráncame la vida, México, 1985
Mujeres de ojos grandes, México, 1990
Mal de amores, México, 1996
Ninguna eternidad como la mía, México, 1999
El cielo de los leones, México, 2003

Cuentos
Mujeres de ojos grandes, 37 viñetas; Seix Barral, México, 1990
Puerto libre, 29 textos breves; Cal y Arena, México, 1993
El mundo iluminado, 35 textos breves; Seix Barral, México, 1998
Maridos, Seix Barral, México, 2007

Memorias
La emoción de las cosas, Seix Barral, México, 2013
El viento de las horas, Seix Barral, México, 2015

Poesía
La pájara pinta, México, 1978
Desvaríos, México, 1996

Adaptaciones de sus obras
Arráncame la vida, película dirigida por Roberto Sneider y estrenada en el año 2008

Datos obtenidos en la Wikipedia. Enlace:

lunes, 7 de marzo de 2016

Pedro Páramo, Juan Rulfo


Título: Pedro Páramo

Autor: Juan Rulfo

Género: novela breve

Editorial: Fondo de Cultura Económica – México 

Añor: 1975

Páginas: 129 - Décima tercera reimpresión



Resumen (aparece en la contraportada).- “Pedro Páramo” refleja el drama de hombres y mujeres –siempre a un paso de la muerte cuando no en la muerte misma- entretejido en distintos planos donde la imaginación oscila del realismo a la fantasía y del relato crudo a la desleída evocación. El movimiento de las escenas, que transcurre en una aldea desaparecida y en épocas diferentes, contribuye a vigorizar el interés de la novela. Se descubre así un mundo erigido en oscuras preferencias, descrito con eficacia y arrastrado por el ímpetu de la fatalidad. El personaje sobresaliente, que con su nombre da título al libro, constituye el centro de los más notables sucedidos e interviene en muchos de ellos.


Mis apreciaciones sobre la novela

* Rulfo hace que en su obra aparezcan dos narradores: uno en primera y otro en tercera persona, van turnándose según transcurre la acción y según le conviene mejor uno u otro.
* A pesar de tratarse de una novela breve (129 páginas), si se me permite la expresión, diré de ella que es una novela condensada, apretada, angustiosa…
* Y, de vuelta al punto anterior, en esas escasas 129 páginas, pululan tal cantidad de personajes que, regreso al punto superior, la sensación es de multitud a pesar de la soledad que nos describe el autor.
* El título es premonitorio de lo que vamos a encontrar: a) Pedro, cuyo significado es piedra y b) Páramo, terreno yermo, raso y desabrigado. También lugar frío y desamparado. Es indudable que el protagonista, Pedro, es duro como una piedra y, como indica su apellido, se encuentra en un pueblo perdido que es un erial, un lugar seco e inhóspito. Es el mejor título y el mejor nombre para alguien que nos describe a eso: un ser duro, despiadado y frío, una roca del desierto pero que, al final, los avatares de la vida también acaba por desmoronarse.
* No es una obra dividida en capítulos, ni tan siquiera utiliza un orden cronológico. Personalmente la calificaría como una obra cubista. Recuerda a las obras picassianas que presentan, por ejemplo, varias facetas de un mismo rostro. Esta novela me parece igual de llamativa.
* El mundo real, el imaginado, el mundo del más allá se entremezclan de tal modo que, a veces, se llega a dudar si todo es un sueño, una irrealidad, si Pedro Páramo busca una quimera…
* Por todo ello, a veces, su lectura no es nada fácil. Además hay que tener en cuenta que, aun a pesar de estar escrita en español, se trata de español de México, con sus modismos y vocabulario diferente al español castellano.


Personajes

Como anoto más arriba hay infinidad de personajes, aquí apunto unos cuantos:

Pedro Páramo, padre del narrador
Narrador
Doloritas, madre del narrador
Abundio, un caminante que también se dice hijo de Pedro Páramo, al menos así se presenta al narrador
Doña Eduvigis Dyada y su hermana María, esta tuvo muchos hijos de varios hombres
Susana
Abuela
Abuelo
Micaela
Doña Inés Villalpando
Inocencio Osorio, “amansador” o saltaperico (según la R.A.E., en Cuba significa: Persona inestable)
Tía Gertrudis, hermana de Doloritas y tía del narrador
Rogelio
Miguel Páramo
Ana, hija de Pedro Páramo, sobrina del cura - Padre Rentería-
Don Fulgor Sedano
Padre Rentería
Cuatro caporales de La Media Luna mozo de cuadra, Terencio y Ubillado Lubianes, Toribio Alderete, Isaías, Jesús, Damiana Cisneros y su hermana Sixtina… (Todos ellos trabajadores en la hacienda de Pedro Páramo)
Mujer del rebozo, mujeres del pueblo, un carretero de Comala, Las Preciados: Matilde y Doña Dolores (la Lola), Filoteo Arechiga… Etc. etc. etc.


Frases que me han gustado y figuras retóricas

- […] muchos de los que allí se mueren [en Comala], al llegar al infierno regresan por su cobija. (Hipérbole).

- Era la hora en la que los niños juegan en las calles de todos los pueblos, llenando con sus gritos la tarde. Cuando aún las paredes negras reflejan la luz amarilla del sol. Al menos eso había visto en Sayula, todavía ayer, a esta misma hora. Y había visto también el vuelo de las palomas rompiendo el aire quieto, sacudiendo sus alas como si se desprendieran del día. Volaban y caían sobre los tejados, mientras los gritos de los niños revoloteaban y parecían teñirse de azul en el cielo del atardecer. (Prosa poética. Comparación).
- Oía caer mis pisadas sobre las piedras redondas con que estaban empedradas las calles. (Oxímoron).

- […] su voz estaba hecha de hebras humanas… (Oxímoron).

- Al recorrerse las nubes, el sol sacaba luz a las piedras, irisaba todo de colores, se bebía el agua de la tierra, jugaba con el aire dándole brillo a las hojas con que jugaba el aire. (Personificación).





BIOGRAFÍA Y OTRAS OBRAS DEL AUTOR.- Nació en Sayula, Jalisco, el año 1918 y murió en México en 1986. Hijo de una familia acomodada diezmada durante las luchas cristeras, las vivencias de su infancia marcaron profundamente su breve producción literaria, iniciada en los años cuarenta con la publicación, en la revista PAN DE GUADALAJARA, de algunos relatos que integrarían "EL LLANO EN LLAMAS" (1953). El mundo cruel y vertiginoso de los quince cuentos de este volumen, descrito con una prosa sucinta, en la que todo queda reducido al nervio mismo de la expresión, se funde en esencial unidad con el caos inmutable de "PEDRO PÁRAMO" (1955), formando un universo en el que la narrativa de la revolución mexicana encuentra su quintaesencia y su apoteosis.
            Después de estas dos obras capitales de la literatura latinoamericana contemporánea, no volvió a publicar narrativa, aunque escribió algunos guiones cinematográficos (El gallo de oro, El despojo y La Fórmula secreta, publicados en 1982) y artículos periodísticos (recopilados en Para cuando yo me ausente, 1984). En 1983 obtuvo el premio Príncipe de Asturias de las Letras.



México festeja el cincuentenario y la vigencia de “Pedro Páramo” con la lectura de un fragmento inédito


Con la lectura de un fragmento de “Pedro Páramo” eliminado por Juan Rulfo, Clara Aparicio, viuda del escritor, se unió a los actos para celebrar medio siglo de la publicación de esa obra. A continuación la crónica del evento y el texto desconocido de la gran novela de Rulfo.

Publica la Jornada en su edición del 14/3/2005 Por Ana Mónica Rodríguez.

Acompañada por sus hijos en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, Clara Aparicio además canceló el timbre postal conmemorativo 50 años de la publicación de “Pedro Páramo” de Juan Rulfo -diseñado por Pablo Rulfo-, junto con Guillermo Martínez, secretario de Educación de Jalisco, y Carlos Caballero, representante del Servicio Postal Mexicano. "Me siento honrada de convivir en este momento en el que celebramos la calidad y permanencia" de dicha obra, expresó Aparicio, quien también observó la proyección de un vídeo con la semblanza del autor jalisciense tras la presentación de la edición facsímilar “Los murmullos antes de Pedro Páramo”, que reúne los tres primeros fragmentos de la novela, y del libro “La recepción inicial de Pedro Páramo”, de Jorge Zepeda. Agregó: "Es muy valioso lo que se ha expresado aquí, ya que de la lectura y el estudio de la obra se desprenden conclusiones que inducen a profundizar en ella". Emocionada, continuó con la lectura del texto inédito, el cual, afirmó, se encuentra en los cuadernos del autor y fue omitido al publicarse “Pedro Páramo”. También participaron en la ceremonia Saúl Juárez, director del Instituto Nacional de Bellas Artes, y los escritores Alberto Vital, Cristina Rivera Garza, Daniel Sada, Dietrich Rall y Jorge Zepeda. La versión facsimilar “Los murmullos...” surge de una trilogía de fragmentos publicados en tres revistas antes de que estuviera en circulación “Pedro Páramo”. La primera en “Letras Patrias” (1954), donde se localizan los dos primeros fragmentos de la novela en un estado previo al que se conoce: en lugar de Comala, las acciones ocurren en Tuxcacuesco. El segundo apareció en la Revista de la Universidad y contiene las secuencias 41 y 42, donde Susana San  Juan habla; después viene un diálogo corto de Juan Preciado y Dorotea. Y en Dintel aparecieron casi completas las cinco primeras cuartillas del original mecanografiado que Rulfo entregó al Fondo de Cultura Económica para la primera edición de la historia. Tales secciones fueron dadas a conocer por Juan Rulfo a manera de cuentos un año antes de la publicación de “Pedro Páramo”, que apareció en las librerías en los últimos días de marzo de 1955. Jorge Zepeda, especialista literario y estudioso de la obra de Juan Rulfo, afirmó que con el facsímil, editado por el INBA, "se puede comparar el estado de escritura y la evolución del texto de la novela". Mientras la narradora Cristina Rivera Garza se refirió a las características literarias de “Pedro Páramo”, Alberto Vital y Dietrich Rall presentaron el libro La recepción inicial de “Pedro Páramo”, al cual consideraron una puntual revisión sobre todo lo escrito, reseñado y analizado de la literatura de Juan Rulfo.



=======================


Páramo desconocido

El padre Villalpando recogió sus cosas y regresó a continuar la misa. Su cabeza se movía de un lado a otro, desoyendo el movimiento de su cuerpo, y, de pronto, se dio cuenta de que estaba pensando en su cuerpo, o quizá no en el de él, sino el de Susana San Juan, que había mostrado los senos desnudos flotando en un aire caliente y el comienzo en la cintura, allí donde se llevan todos los pecados de los hombres. Pero él no era hombre, lo había sido. Ahora pertenecía a otra humanidad. Sacudió la cabeza para borrar la imagen de aquella mujer, perdida mujer, hermosa, con la hermosura limpia y los senos otra vez prendidos en el aire, sostenidos por el aliento; los senos, nidos de amor, pero él no tenía derecho de eso ni de ninguna otra cosa. Sacudió otra vez el pensamiento y entró al Evangelio bendiciendo con sus manos temblorosas a los fieles. Luego se hundió en el recuerdo vivo, reciente, y sus manos, utilizando las yemas de los dedos, repasaron las letras de la mesa, sin atreverse a recorrer la hoja, las letras que tenían figuras de mujer. Luego, vencido por las venas hinchadas, pronunció el nombre de Susana San Juan y cerró los ojos, estremecidos sólo por ese nombre. Volvió a pronunciarlo para castigarse, sintiendo que era un fuete de fuego que le partía la cara y, al hacerlo, encontró otra vez los senos en las letras redondas. Se arrodilló para la consagración, contó los gestos de la Oración del Huerto, pero cerró el cáliz sin haber probado la carne ni la sangre. Todos los movimientos deteniéndose, conteniendo la respiración, esperando que alguna señal le reprobara, mientras oía el sonar de la campana, y adivinó que los fieles estarían pegados hacia la tierra; cerrando los ojos se perdonó a sí mismo, por qué si estar arrepentido es su intención.
Por la puerta abierta de la iglesia entraban las golondrinas repasando la nave. Oyó el piar de las golondrinas en el silencio que antecede a la culminación de la vida. La oración dicha en latín, en un idioma que puede deletrearse o que puede convertirse en un rumor ininteligible.
Cerró el breviario y entró en el Evangelio de San Juan. En el principio existía el verbo, pero ya para entonces todos los fieles habían abandonado la iglesia apenas alumbrada en esa hora. Pensó en Susana y se soltó las manos para dar la bendición, pero enseguida un cuerpo totalmente desnudo se puso junto a él, enfrente, y él lo miró, se recostó sobre el pilar del curato y sus manos abrazaron la imagen y sus labios calientes besaron la fresca casa donde estaba vivo el cuerpo de Susana. "No sé por qué", dijo, "no sé por qué", y sus labios destilaron agua y mordieron en ese otonco de un pilaje cultural; después, al separarse, dijo: "Tengo un día por delante, pero no sé lo que sucederá cuando llegue la noche".

Fragmento que Juan Rulfo eliminó de Pedro Páramo y fue leído por su viuda, Clara Aparicio, en el Palacio de Bellas Artes. El título es de la Redacción de La Jornada